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viernes, 23 de mayo de 2014

polémica entre Bartolomè de Las Casas y Sepúlveda y sus consecuencias en el Perú Colonial - Justificación de la esclavitud a partir de la ley natural - MANUEL CALLE REYES

Si se adhiere uno a la convicción religiosa muy común en esa época, según la cual la esclavitud era considerada como una consecuencia necesaria del “pecado original”.
Se puede justificar ante la necesidad de impedir, incluso por la fuerza, el canibalismo y otras conductas antinaturales que practicaban los indígenas, según algunas culturas precolombinas, además, la obligación de salvar a las futuras víctimas inocentes que serían sacrificadas por sus “falsos dioses”. En ese aspecto se puede justificar la esclavitud.
Adjuntándome al argumento de Sepulveda,

                                Con mi Maestro Cleber Dos Santos                                                (filosofo-teólogo) Brasil

                                                 Capacitando a Docentes a nivel nacional
donde explica que el indio no era intrínsecamente malo, sino que, lo que lo pervirtió fue su “cultura”, por ende, la barbarie se autoriza por sí misma para la concretización de una Conquista, y esta tiene una, según el contexto, una connotación “moral”, porque los indígenas no viven conforme a la razón natural.
Además el fin de la conquista es la “civilización” y el bien de los autóctonos, ya que, con las leyes justas y conforme a la “ley natural”, pues este (conquista) los insertaba a una vida mejor, pero si los indios se rehusaban, estos deben ser obligados por las armas y esta guerra sería justa en virtud del “derecho natural”.
Con respecto a los pecados contra la Ley Natural, Sepúlveda se basó en que los indios ofrecían “sacrificios humanos” en gran escala y nùmero a sus falsos dioses, entonces, estos están quebrantando “la ley natural”, no porque en ella se cometan esos pecados, sino porque esos pecados son “aprobados” y “no los castigan” con “sus leyes” ni siquiera por “sus costumbres”, es más quiero añadir, ni siquiera lo “penaban”; por tanto, si estos observaban la ley natural, los cristianos tenían el pleno derecho de someterlos para destruir a esa nefasta mentalidad inhumana.
Además a todos los hombres les está mandado por la “ley divina” y la “ley natural”, el defender de ser matados cruelmente con una muerte indigna a todos los “inocentes”.
Con lo escrito puedo afirmar que sí se puede justificar la esclavitud bajo la ley natural, aunque Sepúlveda calificó al indio como que este no poseía “ciencia”, “iletrado”, carente de propiedad privada; pero estos son connotaciones “morales” de la época, ya que estos podían ser civilizados, como se ha demostrado en el transcurrir de la historia.
Por otro lado, el “descubrimiento” no da para nada ningún derecho porque no son “tierras vacantes” sino con “dueños legítimos” y constituidos por milenios. Además imputar a los indígenas con los pecados de “idolatría y antropofagia”, no justifica que se les esclavice, en primer lugar, porque “no todos los indios” son “caníbales, además los pecados “no nos privan de nuestro derecho de propiedad” y del “derecho a gobernarnos como nuestros propios jefes”, como era el caso de los indígenas. Además ese argumento se le puede destruir fácilmente porque  “los pecados”  pueden desaparecer con  o mediante la predicación de la fe.
Tampoco se puede alegar a un pretendido “don especial de Dios a los Reyes Católicos” (del mismo modo que Dios había entregado “la Tierra Prometida a los judíos”). Iría en contra del Derecho natural que reconoce “el derecho de todo pueblo a dotarse de autoridades propias”. Antes bien, por Derecho natural todo pueblo tiene derecho a elegir a sus gobernantes. Además, se debilita así,  lo dicho por Sepúlveda, porque tener gobernantes es “una exigencia del Derecho natural”. Finalmente, cualquier otro poder no basado en el consentimiento es tiránico y podría ser resistido por el pueblo, esto se manifestó muy bien en las rebeliones indígenas, estos “pensaban” y se daban cuenta evidentemente que se estaba cometiendo un atropello bajo un argumento desde un inicio “errado” al calificarlos de “sobrehumanos” calificados para ser esclavizados.

"SOY UN FILOSOFO QUE LES QUIERO REGALAR MI HOY, PORQUE SI SOLO SOY YO, ENTONCES, YO NO SOY" macarè

lunes, 17 de febrero de 2014

ENSAYO: LA RECONSTRUCCION DE LA IDEA DEL MAL A PARTIR DE SAN AGUSTÌN FRENTE A MAX SCHELER Y XAVIER ZUBIRI - AUTOR: MANUEL CALLE REYES

Por Manuel Calle Reyes
                                            Convento de Sto Domingo - Lima - Perù
I.              Introducción
En el presente ensayo intentare hacer un análisis teniendo como punto de partida El libre albedrío de San Agustín sobre el problema del mal. Considero que el problema del mal constituye una de las cuestiones claves de la filosofía, así como la solución que determinó S. Agustín, al lograr transformar al “mal” un carácter realista. A teoría de este gran autor, donde nos define el mal como una falta de bien, un “no ser”; ante la pregunta ¿Quién hace el mal? Este le puso nombre y apellido, el autor del mal: el mismo hombre, así introduce un nuevo concepto: el libre albedrio, donde gráfica de manera verdaderamente excepcional la lucha entre las pasiones y el alma. Entonces creo que el gran aporte de San Agustín en el tópico del mal fue traerlo a la “realidad”, dándole un componente humano que permitiera comprenderlo de mejor manera. Luego, la tematización de este problema si bien no fue su objeto de estudio en Max Scheler, quiero proponer una atención especial, solo tangencialmente, cuando este establece el “criterio de lo bueno como ordo amoris”, donde se refiere a “lo malo” como transgresión de dicho de dicho orden. Ya que este desea inaugurar una nueva etapa en la ética. Finalmente, abordare el problema del mal en mi filosofo favorito: Xavier Zubiri, quien bebe de las fuentes tanto de la fenomenología como de San Agustín, le otorgará una consideración especial al problema del mal, por tanto, no puedo llegar a Zubiri, si no paso primero por Scheler.

II.            El criterio de “lo bueno” en Max Scheler frente a San Agustín
Scheler trató brevemente el problema del origen del mal moral y del mal físico. Con este fin partió de la noción de la creación divina del mundo típicamente agustiniano, admitiendo la “caída” como verdad de la razón, solo así explicaría que el mundo real conocido sea mucho peor que lo correspondiente a su fundamento. Scheler con su base en la doctrina del hijo de Santa Mónica, dice que no se conoce a Dios como espíritu in lumine mundi sino al mundo in lumine Dei. En consecuencia, no después del conocimiento de la existencia y la constitución del mundo se infiere la existencia y la esencia de Dios, sino que solo después de “un conocimiento independiente” de la existencia y de la esencia de Dios respecto al mundo se concluye que Dios es la prima causa del mundo.
Así Scheler se planteó la relación entre el “mundo real”, conocido a posteriori, y el mundo que tenemos que “esperar” como creación de un Dios todo amor y bondad. Admitiendo que el mundo que cabe esperar no puede ser otro que uno “perfectamente bueno y lleno de sentido”, y de que en el mundo conocido se halla la imperfección y la maldad, así este autor llega la conclusión de que la mejor explicación consiste en pensar que el mundo ha ido a parar, por una causa libre espiritual, a una constitución “distinta” de la que se encontraba cuando salió de las manos de Dios. Así es como acepta la doctrina cristiana de la “caída” como una verdadera metafísica o verdad de la razón inseparable del teísmo.
El mal solo puede ser originariamente predicado de actos libres espirituales realizados en rebeldía contra una realidad concebida como buena. Así que el mal es originariamente “mal moral” y que a partir del principio de que el mal físico del mundo se funda en un poder concentrado del mal, que solo puede ser atributo esencial de una persona, pero claro está, no pueden hacerse depender únicamente en el hombre los males el mundo, ni naturalmente, pueden radicar en el fundamento mismo del mundo. Esto es una metafísica intermedia como lo dice Scheler, todo es en virtud de una rebelión libre contra Dios por una persona que tiene poder sobre el mundo con carácter previo a la maldad humana y que ha generado una tendencia de lo superior a lo inferior.
Así este admite que el mal cósmico es un constituyente necesario del mundo conocido mediante experiencia, junto con el bien cósmico con el que se encuentra entrelazado, en virtud de una causalidad evidente según las leyes naturales que produce la impresión de una inevitabilidad de conflicto trágico. Entonces, este considera, que “es” también una verdad metafísica (no solo una verdad de la “revelación”), la necesidad de redención del mundo y del hombre “caído”, en primer término por un acto voluntario de Dios. El hombre  solo puede alcanzar la salvación mediante la redención, esto es, mediante la imprescindible ayuda divina.
La “caída” es una verdad de orden metafísico, una tendencia que existe siempre y en todas partes del ser y el acontecer del mundo. Un mundo abandonado a sí mismo disminuiría constantemente en valor positivo, en la medida en que estuviera abandonado a sí mismo.
Así, Scheler hace referencia a San Agustín, para afirmar que la tendencia inmanente del mundo real a la caída incluye naturalmente, al propio hombre. De modo que un mundo abandonado a sus fuerzas estaría condenado a caer en “la nada”, así la doctrina de la “gracia” agustiniana se muestra implícitamente, porque hay necesidad de redención a través de una “fuerza elevadora” que ayude al hombre a levantarse en su constante caída.
Ahora bien, la voluntad, como facultad de autodeterminación, de donde arranca el pecado, es en sí  misma considerada un bien, aunque ontológicamente el mal no es, la voluntad sí es, por tanto, actúa positivamente determinándose hacia el bien como hacia el mal. El mal moral implica que el hombre subvierte el correcto orden de lo que debe ser amado y antepone lo efímero y temporal a lo eterno, supone el abandono de lo mejor, mas no es tato “el apetito de naturaleza mala”, sino el abandono de “las mejores”: iniquitas est desertio meliorum.

III.           El problema del mal en Xavier Zubiri frente a lo propuesto por San Agustín
En este marco, antes expuesto, Zubiri sitúa el problema del mal. El discernimiento de los bienes y los males solo tiene sentido en contexto de la búsqueda y consecución de la felicidad del hombre, así Zubiri objeta a San Agustín que no hubiese negado absolutamente la existencia del mal físico. Xavier entendió que la enfermedad no debe concebirse como un “mal físico”, sino como una “deformidad” que amputa unas posibilidades que normalmente competen. Ejemplo: una dolencia, como mal físico, sería una fuente de propiedades apropiadas que no supondrían necesariamente una amputación de la felicidad del hombre. Así que el bien o el mal físicamente considerado seria asumible por el bien o el mal moral, como fuente de posibilidades positivas o negativas en orden a la felicidad del hombre.
Respecto al mal moral, donde Agustín lo concibe como una “voluntad desordenada”, el español observó que las cuestiones acerca del carácter puramente negativo del mal moral serian insolubles. Por eso construyó su propia teoría acerca del problema del mal, sin prejuicio de aceptar ciertos principios agustinianos.
Zubiri se separó en un principio de la doctrina agustiniana del “mal como privación”, al sostener que el problema del bien y mal era un problema de “realidades”, ya que se tiene como fundamento y término objetivo la realidad, así que desecha la doctrina de Agustín sobre la privación como adecuada explicación del mal. Este plantea partiendo desde Scheler, por tal razón era necesario explicar a ese autor, ¿pueden categorizarse el bien y el mal como valores?, Zubiri cree que la posición de Scheler de considerar el valor no solo irreducible a la realidad sino incluso independiente de ella, es  ”un error”, porque no puede reducirse eso problemas a un problema de “valores”, sino de “realidades”.
La realidad, seria condición necesaria pero no suficiente para que haya valor, además el valor de una cosa se ausenta en las propiedades reales de la misma, por tal razón Zubiri afirma que el valor no es solo un valor “en la cosa”, sino una valor “de la cosa”, es decir hablamos de una “realidad valiosa”. Ejemplo: la luz serena. lo que tenemos presente y sobre lo que formalmente recae el acto de “estimación”, no es lo sereno en la luz sino la “luz serena”. No aprehendemos lo sereno junto a lo luminoso sino “lo sereno de la luz”. Entonces el problema del bien y del mal no es un problema de valores, sino de “condiciones de lo real”: hay realidades de las que se puede afirmar realmente que son de buena o de mala condición. La dicotomía entre el bien y el mal no es un problema de valores y tampoco es un problema  de la realidad considerada como “nuda realidad”, sino que es “un problema de la condición de lo real”. El bien y el mal tampoco deberían de ser reducidos a términos como “positivo” o “negativo”, ya que dichos términos son puramente convencionales, como repito, el problema es la condición misma de lo real.
Todo bien y mal lo es para alguien, pero ese “para” no debe interpretarse como relatividad (perdería toda objetividad la cuestión), sino como “respectividad” (término acuñado por Zubiri), entonces, el bien y el mal son siempre “respectivos a un alguien”. Respectividad: se trata de la realidad constitutiva de las cosas reales, “que son lo que son en función de las demás”, de modo que la respectividad no se distingue de la realidad sino que se “identifica con ella”. Además es necesario explicar el concepto zubiriano de “condición”, hay de 2 tipos: la respectividad de “mera actualización” (es la propia de las cosas consideradas en su nuda realidad o “cosas-realidad”) y el segundo tipo, la respectividad de “sentido” (es el de las “cosas-sentido”, que se encentra en relación con los actos vitales que el hombre ejecuta en ellas). Ambos tipos, no son independientes, sino que las cosas-sentido lo son con base en las propiedades de su nuda realidad, por ese motivo, la aprehensión de las cosas en su nuda realidad sería anterior a la de las cosas-sentido. Entonces, la condición es la capacidad de la realidad para quedar constituida en sentidos, por tanto, solo respecto del hombre puede haber “condición”, porque solo respecto del hombre puede haber “sentido”. El animal no aprehende cosas-sentido, sino solo estímulos, que pueden ser molestos, dañinos. Para el animal no hay bien ni mal, porque para que se den estos se requiere que las cosas se presente como realidades y para el animal solo son estímulos. Solo el hombre es capaz de aprehender un sentido, porque en él hay condición y por extensión, bien y mal en cuanto cualidades de la condición real de la cosas. Aquí Zubiri hace una radical diferencia con San Agustín de que el mal queda constituido como realidad, pero se acerca al autor africano que le problema del bien y mal, es ante todo un problema moral. Zubiri defiende como San Agustín desterrando el “dualismo maniqueo”, que el mal no es una sustancia, es decir, no es una propiedad real de las cosas sino una condición real de las cosas. El mal es una realidad de condición, no obstante, no toda condición conlleva necesariamente una referencia al bien y al mal, es decir, que no sean buenas ni malas por sí mismas, porque lo que entiendo del autor español, es que él considera “bien de las cosas” es la conformidad de una cosa-sentido con la condición buena del hombre, es decir, con la plenitud de su intrínseca sustantividad.
Hasta aquí deseo llegar a una primera conclusión de todo mi itinerario analítico. Zubiri había citado expresamente a Agustín para desechar su doctrina de la privación en tanto negaba realidad la mal, una vez afirmada la realidad de este, el español va a sumir expresamente la tesis del mal como privación en cierto sentido. Y esto es importante porque la “disconformidad con la condición buena” no se identifica con una mera deformidad, consiste en la privación de un bien, en cuanto implica la promoción de la disconformidad, o sea el mal no es una cosa sino un defecto de la cosa, es lo que quiere decir Zubiri, por eso la causalidad del mal no es efectiva, sino defectiva: el mal no causa cosas malas sino que el hombre hace las cosas mal. Y ahí creo que Zubiri coincide con Agustín, solo que mediante una resolución distinta, el bien no presupone mal, no lo necesita de ningún modo.
La reconstrucción de la idea del mal, a partir de la doctrina de San Agustín y frente a la teoría del valor de Scheler, creo que se completa con el análisis que realiza Zubiri de los diferentes tipos de mal aclarando el concepto del mal como mala condición de la realidad y en relación con el hombre. Para finiquitar este análisis, voy a clasificar los tipos de mal, según Zubiri para aclarar aún más mi ensayo.
El maleficio, es aquello que promueve la disconformidad, la no armonía de la sustantividad del hombre en el orden psicobiològico. Privarse de un perfecto estado de salud.
La malicia, màs allá de una dimensión psicobiològica, el hombre posee inteligencia y voluntad, no solo como caracteres psíquicos, sino con un carácter intencional, es decir se abre a otras cosas distintas, porque la sustantividad del hombre no es solo psicobiologìa sino es de orden intencional “lo que hago de mí”, es la realidad querida, lo que se quiere hacer y lo que se quiere ser, es decir, llego a ser aquello que quiero: querer un acto de generosidad me hace generoso, a la inversa, un acto de mezquindad me hace mezquino, entonces la malicia se concibe como una “realidad moral de la propia volición”, esto es novedoso; ya que volición es una determinación intencional, así la malicia se caracteriza por se la condición intrínseca de la mala volición, el hombre se da a sì mismo su propia condición poniendo en juego su propia libertad, por tanto, la esencia de todo acto de malicia es la soberbia de la voluntad de quererse por encima del bien moral.
La malignidad, es una incitación, es el poder del mal como inspiración en otra voluntad para que sea ella misma maliciosa, entonces la malignidad es doblemente maliciosa, porque hay voluntad y produce en la voluntad del otro.
La maldad, esta constituido por el poder del mal, que no solo se ha instaurada con la malicia sino que ha inspirado a la malicia, se ha convertido en principio objetivo del mundo.
Así Zubiri siguiendo los pasos de Agustín quiere dar una respuesta satisfactoria, según mi entender, a los cristianos para decirles que el mal es un problema de realidades, así aclara el malentendido generalizado del “relativismo moral” que dice que lo que es malo para uno para otro puede ser bien, ya que esto presupone una “estrechez de miramiento” y una “confusión de planos” al no distinguir, como sì lo hace Zubiri, el plano moral del plano psicobiològico.
Así descarto también la autoría de Dios como causa directa del mal ¿Qué razón de ser tiene el mal?, y aquí se debe distinguir como dice Zubiri: una razón biográfica y una razón histórica del mal. La primera tratándose del maleficio, no es otra que patentizar al hombre que la plenitud de su sustantividad no se agota en una dimensión física y psicobiològica, sino que se realiza en un nivel superior de orden moral. El maleficio es así fuente de un bien mayor. La conciencia humana de que su sustantividad no es solo física y psicobiològica, sino eminentemente moral y esto supone la razón de ser de la malicia: “el descubrimiento de la superioridad del poder del bien sobre el poder del mal, incluso cuando este se ha instalado en el hombre.

Bibliografía
·         San Agustín (1982). Obras Filosóficas III. Quinta edición. Editorial: B.A.C. Madrid. 215-338 páginas.
·         Gilson, E. (1981). El espíritu de la filosofía medieval. Editorial Rialp. Madrid. 119-131 páginas.
·         Scheler, M. (1940). De lo eterno en el hombre. Revista de occidente. 1ra. edición. Madrid.  74-172 páginas.
·         Zubiri, X. (1986). Sobre el hombre. Editorial Alianza. Madrid. 395-396 páginas.
·         Zubiri, X. (1992). Sobre el sentimiento y la volición. Editorial Alianza. Madrid. 203-297 páginas.


Por MANUEL CALLE REYES.

lunes, 11 de noviembre de 2013

ANALISIS FILOSOFICO - ROMANO GUARDINI: EL SISTEMA DE CONTRASTE - LA FIGURA DE JESÚS - AUTOR: Lic. MANUEL CALLE REYES

Reflexionando sobre el pensamiento de Romano Guardini en lo referido al sistema de contraste, lo viviente y lo concreto, y como este puede ser captado mediante el conocimiento y la figura de Jesús en este autor contemporáneo; vemos que nuestro filósofo italiano,  ha creado un Sistema filosófico personal y muy coherente, que se puede incluso aplicar a la cosmología, antropología y Teodicea, y lo reafirmo, porque Guardini ha logrado de esta manera, tener una visión UNITARIA y TOTAL de la existencia cristiana, es decir, dar una explicación de la realidad desde una concepción cristiana del mundo, no con conceptos de leyendas, sino con aspectos rigurosos de la ciencia. Paso a desarrollar esos puntos que antes he mencionado.
MILANO - ITALIA (DUOMO)


Es el hombre “vivo” que entabla contacto con la totalidad (yo - mundo) y esta relación se da exclusivamente entre un YO y un TÚ, puesto que el hombre denota que esta totalidad no le es ajena, este descubre que la ciencia empieza cuando la inteligencia elabora datos de un modo ordenado –el hecho de contemplar el mundo-. Y este “descubrimiento” logra incoar cuando todo mi ser se funda íntegramente en la UNIDAD -no somos un ser separado o divorciada de esta totalidad-,  sino es el hombre, aquel, que ya es; desde el inicio ya somos una estructura (cigoto).
Guardini no habla de una “mirada pasiva”, sino de un encuentro para distinguirlo de la mirada científica-positiva, que se dirige solo al objeto como un “poder dominador sobre él”, entonces, este nos pide un encuentro con una actitud de apertura, de escucha, de recogimiento  –un encuentro de sujeto a objeto-; y para ello, infiero que Guardini utiliza un principio de la fenomenología: “Para ser realmente reconocido, todo objeto tiene necesidad de una actitud adecuada”, es decir, una “mirada”, que para contemplar el mundo tal cual, es necesario cinco condiciones que lo resumo así: 1° distancia (para que la totalidad pueda ser abarcada y se deje ver, no una visión parcial de la realidad), 2° una actitud abierta a lo particular, a lo que es distinto, 3° tener un “oído” fino para percibir el “tono” propio de cada objeto, tener la capacidad de “particularizar” cada objeto, no teniendo una visión de “serie”, 4° guardar la conciencia de respeto ante la realidad y sus situaciones; y finalmente, el 5° estar dispuesto a realizar la tarea encomendada. Y esto es una novedad, porque Guardini nos presenta el modo en la cual debemos de “ver” la realidad con su totalidad y que estas condiciones son inalienables, inherentes como praxis y procedimiento.
Entonces, él nos habla de que debemos de ser como “un observador en la totalidad” y de ahí percibir lo concreto, en otras palabras, se trata de captar la esencia en la existencia –la totalidad, la realidad concreta y el espíritu contemplativo-. Guardini nos hace comprender que desde lo singular –es lo que entiendo- se puede captar el “todo”, pero respetando cada particularidad y significación propia; intuyo en este pensamiento una primacía del objeto, y que la verdad consiste en “reconocerla” como tal.
Logro concluir, que si el pensamiento de Guardini es: cristocéntrico; y que en todo se habla o condirige de él, puedo inferir que Cristo es el “gran contraste”, ante cual, el mundo muestra su verdadero rostro, porque Cristo es juez y juicio para el mundo, también porque Cristo “procede” y “es” de la “conciencia misma del Dios creador”, en otros términos, Cristo ve el mundo de un “modo total” -esto afirmación concluyente, es original y hay que admitirlo inexorablemente.
Con esa introducción del pensamiento de Guardini, deseo profundizar  y avizorar al mismo tiempo: “la figura de Jesús” en este autor.
Revisando muchos artículos, máximas y glosas que este autor manifiesta (Apuntes para una autobiografía y El Señor). Guardini dice que la verdad es una fuerza, pero solo cuando no se exige de ella ningún efecto inmediato, sino que se tiene paciencia y se quiere mostrar la verdad por sí misma, tal cual; porque al descubrirse esta verdad, él nos dice que, el creyente queda abierto a la plenitud de la Revelación, en otras palabras, es lo “eterno” que se hace presente de la forma más viva, porque si este, nos saliera al encuentro en nuestro tiempo fugaz, esto sí que sería algo realmente muy “nuevo”, se saldría del polvo de la rutina que está muy acostumbrado el hombre de hoy. Me impresiona la visión que tiene este filosofo de la figura que tiene de Jesús, porque él nos hace recordar, que aquello que se nos presenta, no es una VERDAD, sino una REALIDAD (el Cristo Vivo), esto es doblemente impresionante, porque él intuye, que solo la fe nos permite conocer al Cristo real.
Profundizando esa visión creo que quien ha contemplado la “mirada” de Jesús, solo a través de ella se puede comprender “la definición” en Jesús a diferencia de los filósofos en todos los tiempos, entre él y los maestros de moral en la historia, entonces, la intención de Guardini al respecto, no se dirige a incrementar los conocimientos bíblicos, históricos, psicológicos y teológicos sobre Cristo, sino, a “sumergirnos” en un ámbito de espiritualidad que irradie al Dios encarnado, y nos interpela a cada instante Guardini,  que por eso hay que: “saberse detener ante un suceso, una palabra, una acción, es decir, dejarse aleccionar”.
Incide mucho nuestro autor, en recalcar que Jesús está por encima de nuestra psicología, porque no solo se muestra como un hombre “genial” –como algunos lo han visto a él a través de la historia-, sino como otro que puede ser contemporáneo a todos nosotros; Cristo es como una “voz” que invita a entrar a él, a cada instante.

Finalmente, puedo colegir que cuando más conozco a Jesús, puedo afirmar que: “lo más profundo que hay en mí, no procede de mí; y lo intuyo porque soy un Yo frente a un Tú, que me da razón de ser, que provoca en mí un deseo de búsqueda que me lleva a lo insospechado, que me hace elevar, no descender; y me hace comprometer con mi meta, con el “origen” integrando así, los “contrastes””; ergo “yo tan humano y él tan divino, que no es tan distante de mí”. Como decía este filosofo que me ha hecho retornar a mis orígenes: la riqueza de la vida vista como una trama de contrastes”.

lunes, 28 de octubre de 2013

LA IMAGEN DE CRISTO EN EL NUEVO TESTAMENTO: SINÓPTICOS, PABLO, JUAN Y APOCALIPSIS SEGÚN EL FILOSOFO ROMANO GUARDINI - MANUEL CALLE REYES

Este es mi análisis

:

En los Evangelios sinópticos avizoramos  que estos comprenden al Señor con la “misma mirada” no obstante,  cada uno con sus diferencias, porque surgen de una situación especial. Marcos se dirige a los “gentiles”, quiere mostrar el mensaje tal como lo anunció Pedro –su maestro-. Mateo habla a los judeocristianos para así justificar la tradición profética de la antigua alianza, es decir, Jesús es el cumplimiento de lo que decían sus ancestros judíos. Mientras que Lucas lo describe desde una visión de Pablo, para el mundo Mediterráneo, donde elabora sus propios puntos de vista.
Sin embargo, los tres evangelistas muestran a Jesús desde su inmediata realidad histórica y terrena, esos son los ejes comunes. Muestran a la figura de Jesús que come, duerme, lucha y muestra su corporeidad, puesto que, nos hace ver sus gestos, nos hace percibir su timbre de voz, que convive con sus contemporáneos (apóstoles), podemos decir que muestra a un Cristo-hombre real, que se cansa, sufre, se alegra, acaricia a los niños, se resiste ante sus enemigos, que padece hambre; es decir, los sinópticos nos introducen en la existencia del Señor, y lo construyen en todo momento. Descubren a un Jesús  humano, auténtico, cálido, vibrante, pero siempre mostrando, que él sobrepasa lo humano –el Hijo del Hombre-, es Cristo la “humanización de Dios”.
Finalmente, lo interesante de estos evangelistas es que no nos hace descubrir a un  Jesús que rompe con el pasado, sino ven en él, la cristalización de ese pasado pero con ojos de gloria esperanzadora.

La imagen de Jesús que tiene Pablo es muy interesante porque él se halla en la misma situación de nosotros, puesto que, él, es el único apóstol que no vio a Jesús histórico, que vivió, murió y resucitó; entonces su visión de Jesús será muy llena de nosotros, porque construye la imagen de él, de la misma “fuente” que nosotros; es más podemos decir que le habrá costado mucho trabajo.
Pablo, un hombre rudo y atormentado que quería ser bueno y justo, pero lleno de violencia con su imperativo “debo” (la ley lo es todo para él). Nos muestra a Jesús desde su experiencia –suceso del encuentro de Jesús con Pablo en Damasco-, no es una imagen, es una realidad: “Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” Gal 2,20. Él nos muestra a un Jesús que nos trae la libertad, a un Cristo que obra constantemente en los hombres y que un día volverá de nuevo; podemos decir que, Pablo agranda el espacio de Jesús, lo muestra a los demás: “Cuando el hombre cree y es bautizado, Cristo acontece en él”  (todos sin diferencias). Finalmente, podemos afirmar que el mundo paulino está lleno de Cristo en todas partes.

Mientras tanto, la imagen de Jesús en Juan, es como un intermedio entre los evangelios sinópticos (figura de Jesús tal cual) y la imagen de las cartas paulinas (el toque interior de Jesús en su vida). Él nos muestra a un Jesús desde una diferente perspectiva, hay que recordar que ya está viejo -ya han trascurrido setenta años-, entonces, el mensaje de Cristo ya era discutido y cuestionado, él tiene que  contestar a esas cuestiones. Juan se vio obligado a preguntarse por el ser de Cristo, de dónde viene, quién es, cuál es su relación con Dios y los humanos; es por ello, que él responde: “Cristo es el logos, es el camino la verdad y la vida, es la luz y el amor, es que viene de “arriba””. Entonces, la imagen de Cristo en Juan está iluminada por un largo preguntar y pensar, es decir, él predica un evangelio de Dios-hombre.
Para los griegos, la “Idea” significaba la repulsa y la defensa contra todo lo confuso y Cristo es el “logos”, el trasunto de las ideas, porque logos quiere decir palabra; mostrando así a los griegos, que en realidad lo que ellos han cogitado por tanto tiempo, está aquí en realidad: “Cristo es el logos que se ha hecho carne”. Hay que recordar finalmente que Juan ha vivido mucho tiempo con Jesús (apóstol amadísimo) y todavía el timbre de la voz de Jesús resuena en sus oídos, parece que sus manos continúan tocándole, que sigue descansado aún en su pecho y que lo muestra claramente en sus “suaves escenas llenas de amor” que muestra en cada pasaje bíblico de su Buena Nueva.


Si bien Juan con su evangelio nos elevó al pináculo más alto; la imagen de Jesús en Apocalipsis lo lleva a lo gigantesco y visionario.  Se contextualiza que la persecución contra el cristianismo lo ha emprendido con ferocidad los emperadores romanos: Nerón y Domiciano –que estaba en marcha-. Entonces, el meollo para los cristianos es que todo esto es una “prueba provisional” es por ello que está lleno de símbolos muy profundos: “el cordero sacrificado, no obstante, vive”, para decirnos que Cristo murió y resucitó a nueva vida. Así todo el apocalipsis está plagado de “visiones”.  Se ve a un Cristo lleno de poder, como el verdadero y el único, donde nos muestra a un Dios en “silencio” que deja hacer, como si no tuviera poder, es ahí entonces, que mostrará su poder, fuerza y verdad; que sucederá “Pronto”, es ahí, donde Juan nos muestra que se ha anulado el tiempo, la ley y la lógica, porque Cristo lo es todo.

GRACIAS.
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sábado, 26 de enero de 2013

ANÁLISIS DEL DISCURSO DE BENEDICTO XVI - FE Y RAZON - Lic. MANUEL CALLE


No puedo presentar con claridad este precioso y valioso discurso, sin antes dividirlo por partes, para un mejor análisis y comprensión. Lo dividiré en 2 partes y finalizaré con una conclusión y reflexión al respecto.
1.      El diálogo entre el Emperador bizantino Manuel II Paleólogo y el persa culto de Ankara sobre cristianismo e islamismo, sobre la verdad de ambas religiones; concluye que no actuar según la razón, es CONTRARIO a la naturaleza de Dios; y que el Dios musulmán está más allá de toda  RAZONABILIDAD, y que hay que obedecerlo así sea irracional lo que nos pida.
El Papa nos esgrime que Dios es Logos, pensamiento, razón, -el Logos es una explicación de la totalidad de la realidad, fuerza que ordena el universo y que existe desde el principio-;  es decir, Dios se revela en el tiempo en que su verdad puede ser aprehendida por un pensamiento basado en el  PODER DE LA RAZÓN, NO de los MITOS.
2.      Los ataques que ha sufrido la fe en los últimos siglos (deshelenización de la doctrina cristiana), este lo distingue en 3 etapas bien marcadas:
a.      Lutero y su tesis de “sola Scriptura” donde ataca a los teólogos escolásticos y la filosofía que la sostiene, es decir al platonismo y aristotelismo.
b.      Sobre Harnack y el protestantismo liberal (XIX) que busca al Jesús histórico separado del Cristo de la fe, incluyendo sus dogmas que la Iglesia ha declarado, dice, que esta, está llena de terminologías y tesis filosóficas griegas.
c.       Sobre la “inculturación de la fe” en sociedades no grecorromanas. El Papa recoge sus aportes, pero recalca el peligro de la DISOCIACIÓN “Dios-Logos”, en estas.
Sobre Kant, donde dice que la religión como moral queda constreñida a lo subjetivo, en consecuencia, no es verdadero.
Es importante aclarar lo que nos quiere decir el Papa, que el razonar científico no es nocivo en sí, lo será si margina lo metafísico, en otros términos, se busca abrir la inteligencia a lo universal.
Cuando analizaba este importante discurso, recordaba como en el itinerario de la historia del pensamiento del hombre, esta ha estado divorciada de la fe en muchos casos, sino, menciono a los filósofos que he seleccionado para argumentar que cuando la razón está solitaria en el partido, la comprensión del hombre sobre lo que es él, su naturaleza, la trascendencia y el todo; se torna parcializado, desordenado,  ambiguo y hasta oscuro.
Como su Santidad ha comenzado a hablar de autores a partir de la edad moderna, realizaré un recorrido de los filósofos que patentemente han contribuido al divorcio de fe-razón, que el Papa ha querido referir: es verdad, que Descartes, Kant y hasta la absolutización en Hegel; el racionalismo ha cerrado en su “sistema filosófico” al pensamiento, como una barrera, donde se constreñí solo a ella como la única para decirnos que es verdadero. Shopenhauer nos habla que la naturaleza es “voluntad ciega”, cerrando toda posibilidad de razón, al otro extremo Kierkegaard donde concluye que la razón no ayuda a “nada” para encontrar el sentido del existir. Comté nos llega a decir que la única religión es la ciencia; Marx, nos plantea a un Dios y una religión, como elementos “alienantes” del hombre. Y en el recorrido histórico-filosófico; un Freud que le da más importancia al subconsciente (materialista) que a la razón misma, donde la libido es la “única que puede devolver al hombre su sentido”; luego Sartre nos  muestra a un “ser” desfigurado por lo abominable que nos lleva a la “nausea”, a la angustia.
Y el más reduccionista de todos los que he nombrado, Popper que llega a la conclusión, que la ciencia es hipótesis, que no tiene sentido hablar de verdades,  que la metafísica y los mitos, son simplemente, nada.
Llegue a este itinerario filosófico, alarmado de como el hombre y su solo “razón” o “irracionalidad” ha llegado a conclusiones utópicas, sesgadas, que nos lleva a lo intrascendente del ser, donde ya no conjuga fe y razón, sin siquiera se menciona estas, solo se les “anula”, y la intención como dice el Papa no es “retroceder… sino ampliar nuestro concepto de razón y de su uso”, para que fe y razón puedan rencontrarse de un modo nuevo, pero por lo visto anteriormente, esta exclusión sorda se torna incapaz al dialogo que nos pide el Sumo Pontífice.
Después de todo ello,  me planteo las siguientes reflexiones:
La fe plantea interrogantes, la razón se ve forzada a pensar con profundidad esa búsqueda, por lo tanto, puedo decir que la razón “inquieta” a los misterios de la fe, es decir, busca una explicación humana, que podamos entender.
La dicotomía entre fe y razón, es un menosprecio al pensar, por lo tanto, es una aversión al hombre, porque en sí somos amantes de la verdad, además, la razón humana está hecha también para la metafísica, anular esta dimensión, es cercenar al hombre también.
La auténtica razón busca siempre la verdad última; y la verdad EXIGE “obediencia” a alguien, a la ley o a la fe.
Por último, hoy no hay una búsqueda profunda de una referencia universal, ni puntos comunes que construir; entonces es necesario actuar según la razón, ya que esta no es contraria a la NATURALEZA de Dios; de lo contrario, avistaremos la destrucción de las culturas (esto implica, religiones), si es que no ampliamos o ensanchamos la razón como tarea universal.
Gracias.



martes, 27 de noviembre de 2012

CRÍTICA DE LA CULTURA OCCIDENTAL: NIETZSCHE Y SU FILOSOFÍA - Lic. MANUEL CALLE REYES


1. INTRODUCCIÓN:
1.1. PANTOTELISMO DE SCHOPENHAUER:
Se suele presentar como precursor de la "filosofía de la vida", de los siglos XIX y XX, a Arturo Schopenhauer (1788-1860), que con su obra "El mundo como representación y voluntad" presenta un pantotelismo (todo es voluntad o tendencia): La realidad toda es un impulso que se traduce en objetos, y estos son sólo pura apariencia o fenómenos de esa tendencia universal. La razón sólo capta los fenómenos, lo externo de lo real.
1.2. EL VITALISMO:
A finales del siglo XIX surgen pensadores independientes, que, al margen del idealismo y del positivismo, hacen verdadera filosofía. Se debe, no obstante, señalar que esa filosofía adquiere auténtica importancia en el siglo XX, no antes. Sus autores no parecen filósofos, y es que ya no son escritores sistemáticos, aunque tienen atisbos e intuiciones geniales.
Lo común en esta filosofía es : 1. La oposición al positivismo y a la filosofía hegeliana imperantes. 2. Presentar como realidad radical la vida - apartándose de lo racional y abstracto . Se sigue:
- Que la razón y su poder discursivo son inadecuados para captar la verdadera realidad. Y esto no significa que haya que perfeccionar el conocimiento o que deba superarse en formas intuitivas nuevas; sino que debe ser eliminado, al menos en su papel de captación plena y absolutista de lo real: lo real es irracional.
- Que el método para captar lo real es la "vivencia". De ahí el papel de la literatura en la filosofía vitalista: Se escribe en forma de novela, poesía, apólogo, con la única finalidad de hacer vivir, y sentir, no de aclarar racionalmente nada. Y es que la vivencia exige inmersión, acompañar lo real, no distanciamiento lógico, abstracto, universal.
- Que, si la vida, impulso, voluntad(1) es la raíz de todo, todo aparecerá como acción, devenir, historia: hay una historicidad que nos descubre el ser. Y es que el ser es una vida, un hacerse, nunca una instantánea, un cliché, sino una película, una historia.
Se consideran representantes del vitalismo a NIETZSCHE (Vitalismo irracionalista), BERGSON (Vitalismo de la evolución creadora, espiritualista), ORTEGA Y GASSET (Raciovitalismo).

2. FEDERICO NIETZSCHE:
Vida de FRIEDRICH NIETZSCHE:
- En 1844 nació en Röken. Estudió clásicas en Bonn y Leipzig.
- En 1869 fue nombrado profesor de griego en Basilea, a los 25 años de edad.
- En 1879 una enfermedad cerebral le obligó a dejar su cátedra.
- En 1889 perdió la razón definitivamente en una calle de Turín.
- Murió en 1900.
Es uno de los mejores escritores alemanes. Su estilo es apasionado y de gran belleza. El tema central de sus obras es el hombre europeo hundido por una cultura del resentimiento y que debe ser rescatado, liberando en él la vida.
Sus principales obras son: "El origen de la tragedia", "Consideraciones intempestivas", "Humano, demasiado humano", "Aurora", "Así habló Zaratustra", "Más allá del bien y del mal", "Genealogía de la moral", "El crepúsculo de los dioses", "La voluntad de poder", "Ecce homo".

3. FILOSOFÍA DE NIETZSCHE:
Todo el pensamiento de Nietzsche - como acabamos de apuntar - se podría articular en torno al hombre y su vida:
- La vida es su realidad base, que debe ser norma y medida, y expandirse en avance hasta dar a luz un hombre nuevo, el superhombre.
- Pero de hecho el hombre ha caído en la negación de la vida, creando una cultura al margen y contra la misma: le antepone "la verdad", "lo racional","la no-vida".
- El hombre necesita volver a regirse por la vida: transmutar todos los valores, crear una moral de señores, regida por la voluntad de poder. Es preciso liberar la vida y declarar la muerte de Dios, su carcelero, para hacer vivir al hombre como puente hacia el superhombre.
Buscando un esquema general - con valor pedagógico - de la filosofía de Nietzsche, podemos tomarlo de una de sus conocidas formulaciones programáticas, en el comienzo del "Así habló Zaratustra":
"Voy a hablaros de las tres transformaciones del espíritu [la vida, lo creador]: de cómo el espíritu se transforma en CAMELLO, el camello en LEÓN, y, finalmente, el león en NIÑO".
CAMELLO: Es el símbolo del hombre europeo actual, impregnado de la moral de esclavos, que soporta como el rumiante, pacientemente su pesada carga.
LEÓN: Es el símbolo del revolucionario que derrumba la moral de esclavos y libera la vida, con su voluntad de poder o fuerza creadora.
NIÑO: Una vez rota la esclavitud, el león se convierte en niño, para crear nuevos valores, la moral de señores -¿el superhombre?
Así proponemos el esquema siguiente:
  • 1)El fracaso del hombre europeo (Es un ser débil, esclavo, camello. Descripción de su servidumbre).
  • 2)La crítica de la cultura europea (Destrucción de las causas que han arruinado al hombre: la moral, la filosofía, la religión, la verdad...)
  • 3)La creación de nuevos valores (Inversión de todos los valores como camino hacia un hombre nuevo).
3.1. EL FRACASO DEL HOMBRE EUROPEO:
Es un tema central, que con diversas modulaciones - en moral, filosofía, etc.- se va presentando como el punto de partida y polo opuesto al hombre a crear. En el fondo toda su filosofía es una crítica a la cultura europea, que ha hecho del hombre un esclavo, algo decadente, arruinando en él la vida. Veamos los pasos:

3.1.1. EN LO BIOLÓGICO EL HOMBRE ES UN PATHOS, ENFERMEDAD:
- El hombre es uno de los animales que continúan la cadena de la vida:
"Corren las fieras refinadas y vosotros en medio de ellas... vuestros fundadores de Estados, vuestros jefes guerreros..., vuestros engaños..., vuestros gritos de guerra; todo es continuación de la animalidad".
- Pero entre todos los animales es el único aún no fijado por sus instintos: Los demás animales no fallan; el hombre es algo fundamentalmente defectuoso, es como una enfermedad en el universo.
- Y eso, que es su cortedad, sustenta su valor: El hombre no es seguro ni fijo, es cambiante: El ha provocado el destino más que cualquier otro animal, ha estado en lucha con los animales, la naturaleza y los dioses. Está eternamente vuelto al futuro.

3.1.2. EN LO HISTÓRICO Y CULTURAL EL EUROPEO ES DÉBIL Y MEDIOCRE:
- Han fracasado los "ídolos" de la historia: Sócrates y Zoroastro fundaron una moral que ha matado la vida. Ellos son un fracaso del hombre, que luego se continúa en el judaísmo y su sucesor, el cristianismo, con la oposición radical a la vida:
"En todos los tiempos los sapientísimos han juzgado igual sobre la vida: No vale nada...- un tono lleno de cansancio de la vida, lleno de oposición a la vida". (El crepúsculo de los dioses).
"Sócrates era plebe. Se sabe, incluso se ve todavía, qué feo era...¿Era Sócrates un criminal típico? (O.c.).
"Sócrates era un malentendido: La moral toda del mejoramiento, también la cristiana, ha sido un malentendido...Tener que combatir los instintos - esa es la fórmula de la decadence; mientras la vida asciende, es felicidad igual a instinto."(O.c.).
- Su MORAL mata la vida, la RELIGIÓN es hija del miedo a la vida, y la FILOSOFÍA procede de todos los instintos, menos del de verdad. Así es clara la postura de Nietzsche frente al hombre europeo contemporáneo: Está corrompido y es despreciable:
"El mestizo hombre europeo - un plebeyo bastante feo, en conjunto - necesita desde luego un disfraz: necesita la ciencia histórica como guardarropa de disfraces...Nosotros somos la primera época en asunto de disfraces, quiero decir, de morales, de artículos de fe, de gustos artísticos y de religiones, nosotros estamos preparados como ningún otro tiempo lo estuvo, para el carnaval,...para la altura trascendental de la estupidez suprema...(M.B.M.223)
"¿Qué tenían que hacer [los hombres de Iglesia], además para trabajar con una conciencia tan radicalmente tranquila en la conservación de todo lo enfermo y doliente, es decir, trabajar real y verdaderamente en el empeoramiento de la raza europea? Poner cabeza abajo todos los valores." (M.B.M.62).

"Tales son los hombres que han dominado hasta ahora, con su "igualdad ante Dios", el destino de Europa, hasta que acabó formándose una especie empequeñecida, casi ridícula, un animal de rebaño, un ser débil, enfermizo y mediocre, el europeo de hoy..."(O.c.,l.c.)

3.2. CRÍTICA DE LA CULTURA EUROPEA:
El hombre europeo - debido a que seres inferiores le han corrompido - posee una tabla de valores absolutos y dominantes, que además son falsos - matan la vida. Por ejemplo están la vedad, el bien, lo justo, lo malo, que se imponen a todos y anulan la vida. Esta ruina surge de la moral y se refugia en toda la cultura.

3.2.1. ECLIPSE DE LA MORAL: Moral de esclavos:
- Aparece la moral de esclavos baja, ruin, que arruina al hombre: SÓCRATES, ZOROASTRO, EL JUDAÍSMO Y CRISTO son los responsables de esa moral de muerte, que ha cambiado los valores aristocráticos por los valores del resentimiento, del hombre esclavo.
- Los "preceptos de esa moral favorecen lo que la vida desecha: Son buenos los infelices, los pobres, los impotentes, los débiles; los pacientes, los misericordiosos, los que perdonan, obran bien".
"Los judíos han sido los peores adversarios de la ecuación de los valores aristocráticos (bueno = noble = poderoso = bello = feliz = querido de los dioses); con lógica aterradora han intentado derribar [la vida], la han atado con los garfios del más profundo odio - el odio del impotente - y se han mantenido firmes. Sólo los infelices, dicen, son los buenos; sólo los pobres, los impotentes, los débiles son los buenos; sólo los pacientes, los miserables, los enfermos, los deformes, son también los únicos piadosos, los únicos queridos por Dios; sólo a ellos les está reservada la felicidad. ¡Vosotros, por el contrario, los nobles y los poderosos , vosotros que sois para siempre crueles, sensuales, insaciables, impíos, seréis asimismo eternamente desgraciados, malditos, réprobos."(G.de la M.).
- Esa moral nace del resentimiento: Los hombres incapaces de acción se vengan de modo imaginario. Crean con ello una moral de la oposición al otro, del volverse contra, no salida de su interior, de su vida. Es moral reaccionaria. Sus valores "bueno"y "malo" se ponen por descalificaciones:
La debilidad se convierte en mérito.
La impotencia incapacidad de venganza, es bondad.
La bajeza y vileza es humildad, virtud.
La sumisión del incapaz es paciencia.
El no poder vengarse, por debilidad, es perdón.
- En lo social esa decadencia está representada por la democracia, heredera del cristianismo (que hace al hombre gregario, sin derechos y esclavo sometido a tiranos) y también por el socialismo.
"La moral es hoy en Europa moral de animal de rebaño... el movimiento democrático constituye la herencia del movimiento cristiano."(m.B.M.,202).
"La degeneración global del hombre, hasta rebajarse a aquello que hoy les parece a los cretinos y majaderos socialistas su "hombre del futuro - ¡su ideal! - esa degeneración y empequeñecimiento del hombre en completo animal de rebaño,... esa animalización del hombre hasta convertirse en animal enano... son posibles. ¡No hay duda!."(M.B.M,203).

 3.2.2. LO FICTICIO DE LA FILOSOFÍA:
El pensamiento es un medio de fingir y engañar para sobrevivir. Aunque se pretenda conocer la verdad, se extralimita. En el fondo se asienta sobre la crueldad, la codicia, la mentira, la ignorancia y el asesinato.
La tendencia a la verdad - el instinto de la filosofía - es una pura metáfora para recubrir los instintos de vida, que, por una convención social, se convino en recubrir con la clasificación de "verdadero" y "falso".
"Poco a poco se me ha ido manifestando qué es lo que ha sido hasta ahora toda gran filosofía: a saber, la autoconfesión de su autor y una especie de memorias no queridas y no advertidas; asimismo, que las intenciones morales - o inmorales - han constituido en toda filosofía el auténtico germen vital del que ha brotado siempre la planta entera... Y no creo, por tanto, que un "instinto de conocimiento" sea el padre de la filosofía, sino que aquí, como en todas partes, un instinto diferente se ha servido del conocimiento -¡ y del desconocimiento!- nada más que como de un instrumento..." (M.B.M.6).
"¡Qué malignos pueden ser los filósofos! Yo no conozco nada más venenoso que el chiste que Epicuro se permitió contra Platón y los platónicos: los llamó dionysiokolakes. Esta palabra, según su sentido literal, y en primer término, significa aduladores de Dionisio, es decir, agentes del tirano y gentes serviles; pero, además, quiere decir :todos ellos son comediantes, en ellos no hay nada auténtico - pues dionysiokolakes significa popularmente comediante.(O.c.,l.c.).
Así se explica que la filosofía hable de la apariencia, no del fondo. Propone - por ejemplo - lo general (sin contenido) como el punto de partida - véase el concepto de SER -, lo último es lo primero y es causa sui, etc.

3.2.3. LA RELIGIÓN NACE DEL MIEDO A LA VERDAD, A LA VIDA:
El temor a caer en el pesimismo, a no ver solución a la vida, hace al hombre aferrarse con uñas y dientes a una interpretación religiosa de la existencia. Zaratustra confiesa que él creo ese Dios, no le vino del más allá. Fue la fatiga, el sufrimiento, lo que creó el trasmundo.
Y así Dios y la religión se convierten en enemigos de la vida: Sustituyen el miedo a la vida - la vida - por lo irreal, allendizan la vida. Y conservan, además, mucho de lo que debía perecer:
"Cuando proporcionaban consuelo a los dolientes, ánimo a los oprimidos y desesperados, sostén y apoyo a los faltos de independencia, y atraían... a los interiormente destruidos ¿qué tenían que hacer, además,... para trabajar real y verdaderamente en el empeoramiento de la raza europea?" (M.B.M,62)
Dios es, además, la clave en que se apoya la cultura occidental: Es como un seguro que impide la eclosión de la vida. El es el gran guardián de la moral de esclavos.

3.2.4. DEMOCRACIA Y SOCIALISMO SON UNA ESCLAVITUD:
Rechaza Nietzsche todo lo que no respete la singularidad, lo creador, lo aristocrático: Sea la justicia - no igual -, el derecho, originado en la desigualdad; sea el amor, la compasión.
En las instituciones políticas se adulan los más bajos instintos:
"...el movimiento democrático constituye la herencia del movimiento cristiano... Entre ellos están los tranquilos y laboriosos demócratas e ideólogos de la Revolución, y más aún con los filosofastros cretinos y los ilusos de la fraternidad que se llaman a si mismos socialistas y quieren la sociedad libre; pero que, en realidad, coinciden en la hostilidad ... a todo privilegio, a todo derecho, en la desconfianza de la justicia primitiva, coinciden en la compasión, en el rechazo del sufrimiento."(M.B.M.202).
"La degeneración global del hombre, hasta rebajarse a aquello que hoy les parece a los cretinos y majaderos socialistas su "hombre del futuro" - ¡su ideal! - esa degeneración y empequeñecimiento del hombre en completo animal de rebaño (o, como ellos dicen, en hombre de la "sociedad libre"), esa animalización del hombre hasta convertirse en animal enano dotado de igualdad de derechos y exigencias, son posibles, ¡no hay duda! Quien ha pensado alguna vez hasta el final esa posibilidad conoce una náusea más que los demás hombres, - ¡y tal vez también un nuevo quehacer!" (O.C.,203).

3.2.5. EL NIHILISMO:
El nihilismo es el culmen de las fuerzas que han viciado al hombre europeo, ofreciéndole como meta la nada. La razón es "que coloca el centro de gravedad de la vida, no en la vida misma, sino en el más allá - en la nada".
"Barruntamos que descendemos cada vez más bajo, hacia algo más débil, más manso, más prudente... más mediocre... más cristiano. Justo en esto reside la fatalidad de Europa - al perder el miedo al hombre, hemos perdido también el amor a él...- Actualmente la visión del hombre cansa. ¿Qué es hoy el nihilismo, sino eso?" (G. de la M.).
Ya se ve que el nihilismo es el tope de degeneración de la cultura europea.

3.3. EL CAMINO HACIA EL SUPERHOMBRE:
Se trata de ver - entrever - la senda, la meta, de una sociedad que haya superado la situación de esclavitud y decadencia del europeo actual.
- Tomamos superhombre como sinónimo de hombre superior por estar liberado de la decadencia de una cultura que traiciona la vida.
"¡Mirad yo os enseño el superhombre ! El superhombre es el sentido de la tierra...¡Yo os conjuro ,hermanos míos, permaneced fieles al sentido de la tierra!"(Así H.Z.)
- Supone, esa meta, una transmutación de todos los valores, una moral de señores:
"...no creáis a quienes os hablan de esperanzas sobreterrenales. Son envenenadores, lo sepan o no. Son despreciadores de la vida, son moribundos y están, ellos también, envenenados, la tierra está cansada de ellos."(O.c.).
- Cuenta con la muerte de Dios, garante de la decadencia:
" En otro tiempo el delito contra Dios era el máximo delito, pero Dios ha muerto y con El han muerto también esos delincuentes. ¡Ahora lo más horrible es delinquir contra la tierra..."(A.H.Z.).

Resumiendo, puedo decir que:

3.3.1. LA AFIRMACIÓN DE LA VIDA:
Se trata de reflexionar sobre lo que Nietzsche llama "sentido de la vida", "voluntad de poder" o también "creación de sentido."
a - La vida que exalta Nietzsche es la vida en sentido instintivo. Y ella es la realidad primera y radical, previa al propio razonar:
"La vida misma es esencialmente apropiación, ofensa, avasallamiento de lo que es extraño y más débil, opresión, dureza, imposición de formas propias, anexión y al menos, en el caso más suave, explotación".
"En todos los tiempos los sapientísimos han juzgado igual sobre la vida: no vale la pena...Siempre se ha oído de su boca el mismo tono - un tono lleno de duda, lleno de melancolía, lleno de cansancio de la vida, lleno de oposición a la vida. Incluso Sócrates dijo al morir:"vivir significa estar enfermo durante largo tiempo" (El C. de los ,D.).
"Tareas principales [del hombre] :1)difundir el amor a la vida, a la vida propia en todas sus formas. 2)Unirse para combatirlo todo y a todos los que traten de hacer sospechoso el valor de la vida...Esta vida... ¡Tu vida eterna!"(Obras II).
b - La vida es voluntad de poder: Vivir es un impulso, un intento de avanzar y ser más... Supone un cambio de valores y una concepción de lo real como conjunto de fuerzas que se agitan y se transforman perpetuamente.
"¿Qué es la vida? Aquí se impone la necesidad de un nuevo y más exacto concepto de la vida. Mi fórmula es ésta: Vida es voluntad de poder" (Gen. de la M,3,28).
"El cuerpo... tendrá que ser la enconada voluntad de poder, querrá crecer, extenderse, atraer a sí, obtener preponderancia - no partiendo de una moralidad o inmoralidad cualquiera, sino porque vive y porque la vida es cabalmente voluntad de poder."
c - La vida es creación de sentido: Es crear, configurar, transformar, empujar la realidad - la vida -, sin moral (con la moral de la vida):
"Es algo imperioso a lo que el pueblo llama "el espíritu", quiere ser señor y sentirse señor dentro de sí mismo y a su alrededor: tiene voluntad de ir de la pluralidad a la simplicidad, una voluntad opresora, domeñadora, ávida de dominio y realmente dominadora..." "Toma, en fin, parte de esa [fuerza digestiva] que no deja de pensar en engañar a otros espíritus y disfrazarse ante ellos, la presión y empuje del espíritu creador , configurador, transmutador: El espíritu goza aquí de su pluralidad de máscaras y de su astucia..." (M.B.M,230).

3.3.2. LA MORAL DE SEÑORES:
Es la moral de la vida que reinó entre los hombres griegos de la época arcaica. En esa moral de vida lo bueno es lo aristocrático (En la lengua griega "agazós"= bueno o noble o feliz o bravo).

El señor (agazós) es fuerte y poderoso, es dominador, es duro para sí y para los demás. Desprecia la debilidad, la cobardía, el miedo, la adulación, la bajeza, la humildad y, en especial, la mentira. Admira la fuerza, la astucia y la audacia. Ama, sobre todo, la vida.
"En el primer caso, cuando los dominadores son quienes definen el concepto "bueno", son los estados anímicos elevados y orgullosos los que son sentidos como distintivo de jerarquía...
En esta especie de moral la oposición "bueno" y "malo" es igual a ARISTOCRÁTICO y DESPRECIABLE (La antítesis "bueno" y "malo" es de otra procedencia). Es despreciado el cobarde, el miedoso, el mezquino, el que piensa en la estrecha utilidad..., el adulador que pordiosea, sobre todo, el mentiroso. "Nosotros los veraces" - es el nombre que se daban los nobles de la antigua Grecia... La especie aristocrática es creadora de valores " (M.B.M. 260).
" ¿Qué es lo bueno? Todo lo que eleva en el hombre el sentimiento, la voluntad de poder, el poder mismo. ¿Qué es lo malo? Todo lo que proviene de la debilidad. ¿Qué es la felicidad? No el contento, sino el mayor poderío; no paz, sino guerra; no virtud, sino habilidad...
Los débiles y los fracasados deben perecer; esta es nuestra primera proposición del amor a los hombres. Y hay que ayudarles a perecer. ¿Qué es más perjudicial que cualquier vicio? La acción compasiva hacia todos los fracasados y los débiles: el cristianismo" (Anticristo,2).

3.3.3. LA MUERTE DE DIOS:
Constata Nietzsche que Dios, celador de la moral de esclavos y de la decadencia europea, ha muerto o muere ante el asalto de la vida y sus valores. Esa muerte de Dios es una necesidad para dar paso al superhombre.
Zaratustra, el predicador de la vida y del superhombre, anuncia esa muerte. Ante el populacho de una plaza que rechaza la predicación del hombre superior porque "ante Dios todos somos iguales", Zaratustra apostrofa a sus hombres superiores:
"¡Ante Dios! Pero ese Dios ha muerto ya. Ante el populacho no queremos ser iguales. Hombres superiores, alejaos de la plaza pública. ¡Ante Dios! Pero si ese Dios ha muerto Hombres superiores, ese Dios ha sido vuestro mayor peligro. No habéis resucitado hasta que él bajó a la tumba. Ahora sólo vuelve el mediodía, ahora el hombre superior es el amo... Ahora es cuando la montaña del porvenir humano va a dar a luz. Dios ha muerto. Ahora queremos nosotros que viva el superhombre". (Así H. Z.,Del hombre sup.,1-20)
3.3.4. EL SUPERHOMBRE:
A veces aparece el superhombre como algo distinto y posterior al hombre. Otras veces se retrata -en él - al hombre liberado de la escala de valores de muerte y poseedor de una moral de señor.
"El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre - una cuerda sobre una abismo. La grandeza del hombre está en ser puente y no una meta: lo que en el hombre se puede amar es que es un tránsito y un ocaso" (Así H. Z., Prólogo, 4).
"En el fondo de todas estas razas aristocráticas es imposible no reconocer la bestia feroz, el soberbio bruto rubio que merodea en busca de una presa y de carnicería..."(Geneal. de la M, tr.1,11)
"El hombre que se ha hecho libre [superhombre] ... pisotea aquellas formas de bienestar con que sueñan los mercachifles, los cristianos, las vacas, las mujeres, los ingleses y demás demócratas. El hombre libre es guerrero" (El O. de los Id.,Incurs.38).


                                                        CULTURA WARI - AYACUCHO
3.3.5. EL ETERNO RETORNO:
Parece ser esta la solución que da Nietzsche al problema del tiempo. Le aterra una vida efímera :todo es mortal y la vida, su vida, acaba con la muerte.
Zaratustra clama en un canto: "Toda alegría quiere eternidad de todas las cosas... quiere la profunda eternidad" (Así H.Z.,10,11).
Para unir tiempo y eternidad crea una explicación, EL ETERNO RETORNO: Esta vida que vivimos ahora tendremos que revivirla infinidad de veces, con la misma secuencia de hechos y en el mismo orden.
Aparece en "Gay saber" y se repite en "Así habló Zaratustra":
"Yo, Zaratutra, el afirmador de la vida, el afirmador del eterno retorno, a tí es a quien llamo, a tí, el más profundo de mis pensamientos. Nosotros ya hemos existido una infinidad de veces, y todas las cosas con nosotros. Tú enseñas que hay un año muy grande del devenir...,este año debe invertirse sin cesar, como si fuera un reloj de arena, de modo que todos estos años sean iguales unos a otros, tanto en lo grande como en lo pequeño" (Así h. Z.,El convaleciente,2)
El retorno cíclico ya era una idea en Heráclito y en los filósofos estoicos. El mismo Nietzsche lo reconoce. Y parece que recurre a ella como a una pura fantasía mítica y como a un puro anhelo: "¡Pues yo te amo eternidad!" (Así h. Zaratustra, Los siete sellos, 1-7).
La filosofía vitalista de NIETZSCHE se refleja en otros pensadores, como el español Ortega. En un plano más vulgar y desdichado - mediante ROSENBERG, ideólogo del nazismo alemán -influyó en algunos teóricos del Tercer Reich.
A pesar de los avatares históricos, las obras de Nietzsche fueron muy leídas y aún lo son en la actualidad.