Mostrando entradas con la etiqueta politica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta politica. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de febrero de 2016

LECCIONES DE POLÍTICA EN TIEMPOS COMO HOY – SAN AGUSTÍN DESDE “LA CIUDAD DE DIOS” – AUTOR: MANUEL CALLE REYES

LECCIONES DE POLÍTICA EN TIEMPOS COMO HOY – SAN AGUSTÍN DESDE “LA CIUDAD DE DIOS” – 
AUTOR: MANUEL CALLE REYES
Agustín, después de vivir el saqueo de Roma por las tropas de Alarico en el año 410 d.C. se sintió profundamente conmovido por lo ligado entre la Iglesia y el destino del Imperio Romano, que causó tristeza aun en los espíritus más firmes, como es el caso de nuestro autor principal.
Es importante contextualizar los acontecimientos que sucedían en la época de Agustín para así poder entender sus ideas y posturas políticas que tiene el autor africano. Por tal razón, este se dejó caer, sin pretenderlo creo en el

destino de la “ciudad”, puesto que el “mundo” ha sido sacudido y la pregunta es: ¿dónde está Dios?; él, sabe que el Imperio no es eterno, pero le resultaba muy difícil imaginar un mundo sin él, porque este sabía que el fin de uno era el fin del otro -la Iglesia que recién se constituía-; es importante esta última premisa. Después de la catástrofe se empezaba a cuestionar a la doctrina cristiana, lo consideraban nefasto como conducta de Estado, el “dar la otra mejilla a nuestros enemigos”, entonces, la culpa la tienen los emperadores cristianos por observar la religión cristiana y gobernar bajos esos principios y recordaban su pasado como Imperio que imponía a todo y todos; así es como se decide Agustín escribir la “Ciudad de Dios” contra las blasfemias de la época y todos los ataques que venían de los pocos paganos.
Esta obra contiene en sí una vista en conjunto sobre la historia de la humanidad desde la creación de los ángeles hasta los últimos días del mundo. Puedo afirmar que esta obra advierte  el mundo antiguo que agoniza con un cristianismo que incoa y plantea la cuestión sobre las relaciones entre el Estado y la sociedad humana en general, según los principios cristianos, de esta cuestión abordaré. La teología de San Agustín sirvió para definir la separación entre Iglesia y Estado –no hay que olvidar que esa será la discusión a inicios de la edad moderna, y nuestro autor ya se anticipaba con mucho antelación a este desafío que abordara la Iglesia en su momento- porque propone, sobre una nueva forma de sociedad civil, impulsar los valores de la doctrina cristiana y deja de manifiesto los siguientes conceptos: Estado –que no debe ser muy extenso-, vida de la ciudad, esclavitud –que está ligada y relacionada a las guerras-, la familia –que debe ser de “clase media”-, las guerras –producto de la infelicidad del hombre-, el poder –debe estar en las manos de los buenos-, la justicia – un reino sin justicia es una banda de ladrones-, entre otros.
Nuestro autor de Hipona marcó el pensamiento político medieval, porque nos dice que el que gobierna debe guiarse por principios altruistas, hay que recordar que se tenía el pensamiento de la ley del fuerte que poco a poco cedía al estilo cristiano.  Se da cuenta que hay una pérdida de poder político (saqueos de Roma del  410) ha polarizado a la Iglesia con el orden político, porque este desde que se ha cristianizado no da una respuesta contundente a los invasores paganos, se busca como culpable a la Iglesia con su doctrina permisiva, según sus críticos de la época. El Padre Latino subraya en su obra que lo político debe estar tejido a una búsqueda de ORDEN (ordo total) como principio jerárquico y distributivo, que tiene como principio mayor al principio sustentable de todo, el AMOR (Libro XI Cap. 18, 22 y Libro XII, Cap. 2, 4), donde nos subraya que ORDO EST AMORIS y este da como resultado la PAZ. Entonces, aquí nos da un principio muy importante que requieren los países con una estabilidad enclenque, débil, puesto que, este subraya los principios que debe tener una nación para construir y constituir todas sus instituciones: orden, amor (bien-justicia) y estos nos traerán paz, porque una república con muchos ciudadanos, deseos diferentes, es difícil de gobernar en sí, incluso si el dignatario que le toca gobernar no tiene en “orden” lo que desea para el Estado y no está impregnado de lo qué es la justicia y de poseer en sí el deseo infinito de bien, de verdad; a la sazón, gobernar para este será un caos porque dentro de él en sí lo está y atropellará a las instituciones o en todo caso no le importará tener instituciones consolidadas porque no tiene una mente ordenadora que solo es impulsada por todo aquel que persigue el bien y lo hace realidad en la justicia bajo el impulso del amor que ordena. Este Doctor de la Iglesia nos recalca además, que una República es una multitud de seres racionales unidos por el compañerismo y unidos a un “mismo objetivo” (Libro XIX, 24).
La Ciudad de Dios, es una imagen de la visión del mundo desde el cristianismo, donde el Estado conoce o debe conocer “la psicología de la masa”, masa que busca orden aunque esta a veces sea caprichosa, entonces, la tarea de los gobernantes y de la clase política debe ser tener una actitud, UNA VOLUNTAD ORDENADORA para contrarrestar el caos que desencadena en sí la masa. Por ello, el Estado como sumo bien debe luchar contra el mal, que es parte de la historia de la humanidad, pero que esta ha sido siempre vencida por Dios y los hombres de buena voluntad. Ahí nuestro Doctor de la gracia manifiesta la importancia de la Autoridad “autoritas”, que viene de Dios, de su providencia, que unida la autoridad y el poder tienen como misión el servicio de dirección, es decir, gobernar no es un servicio ni nada, es cuestión de CUALIDADES, porque hay que tener cualidades para gobernar con autoridad, la masa suele obedecer al que contiene en si el Bien y el orden, entonces, la misión de la autoridad debe ser justa y así debe ser el titular de esta, tener una búsqueda de justicia, no siempre complacer al pueblo, porque esta nos puede llevar a la decadencia. Resalta que la misión de la autoridad que tiene poder es el servicio de aconsejar, porque SERVICIO es igual a BENEFICIO, así se ayuda al pueblo, ahora entendemos ¿por qué hay tanta apatía por parte de la población de su clase política? Porque no percibe en ella que el poder que le concede a través de la democracia o las urnas se devuelva en beneficio general, sino lo divisa como que estos ostentan el poder para defender a grupos o a su merced exclusivamente personal, esa es también una razón por su “dejadez” en interesarse por el asunto político. Hoy se desobedece a la autoridad porque no ve en estos los lineamientos que de alguna u otra forma debe tener una autoridad elegida, entonces, lo desobedece porque constata que no lo lleva al bien, que no sirve, que solo busca complacer sus cuenta bancarias y sus intereses subalternos, por tanto, al no advertir que la autoridad tenga esas “cualidades”, la rechaza y entramos a una atmosfera de caos, desorden y anarquía absoluta, donde nadie respeta a la ley ni mucho menos a los que dicen “representar a la ley”; y esto es muy peligroso, porque puede producir guerras en especial las “internas”, porque al no llevar a cabo una distribución de la riqueza de manera equitativa, con justicia, podrá tener y hacerse un “caldo de cultivo” para  desencadenar una guerra interna –terrorismo genocida- que ya el Perú ha padecido en más de dos décadas, pero que muy poco se ha aprendido de ello, si ni siquiera somos capaces como nación, como sociedad civilizada, poder llevar a cabo con prontitud los desafíos de la CVR para poder reconciliarnos como nación unida, que logre sentir el dolor del otro que sufrió por culpa de la injusticia y la decidía de las autoridades, que se escucha o que nos escuchemos y emprender los retos para afrontar los desafíos que serán “nuestros”. El Doctor de la Iglesia nos dice que “todos los hombres, aun con la guerra busca la paz, pero ninguno con la paz busca la guerra” (Libro XIX Cap. 12). Pienso, que allí debe incorporarse el principio de JUSTICIAcuyo oficio primario es dar a cada uno lo que es suyo (con lo cual mantiene en el hombre un orden justo de la naturaleza, que el alma esté sujeta a Dios y el cuerpo al alma, y, consiguientemente, el alma y el cuerpo a Dios)” (Libro XIX Cap. 4). Sin justicia, se rompe el orden natural que relaciona las partes con su TODO y esto conlleva a la desgracia-, al caos, a la anarquía que solo trae “mal” –la corrupción que se ha corroído en todos los estratos de la sociedad- .
Agustín nos exhorta a interesarnos de la Política en nuestra vida cotidiana porque “lo que dicen que la vida del sabio es política y sociable, también nosotros lo aprobamos y confirmamos con más solidez que ellos” (Libro XIX Cap. 5) esto es vivir rectamente en la sociedad, involucrándose en el quehacer y vida de la ciudad, no se puede permanecer en estado de un ermitaño frente a la política, porque este es el quehacer donde los que se involucran, logran confirmar en sí mediante su tarea en la sociedad, el fin último por la cual está inmersa que es contribuir, dar su aporte a la “ciudad”, dejar su legado, su trascendencia, su realización social; porque “si la casa, pues, que es en los males de esta vida el común refugio, no está segura, ¿qué será la CIUDAD, la cual, cuanto es mayor tanto más llena está de pleitos y cuestiones cuando no de discordias, que suelen llevar a turbulencias muchas veces sangrientas, o a guerras civiles… pero de los peligros nunca?” (Libro XIX Cap. 5). Nos está diciendo que no deben ser muy extensas las ciudades, porque difícil será el control en estas, tal como también lo señalaba Aristóteles en su obra “Política”, además, Agustín dice que “por la abundancia de los pecados se resfría la caridad” (Libro XIX, Cap. 8), hoy el mundo globalizado habla de “megametrópolis” pero estos deben ser organizados de tal forma que todos se sientan incluidos y para ello es muy importante trazar límites geográficos de acuerdo a la cantidad de población, a sus necesidades y tomando en cuenta los recursos que esta posee. Es de vital importancia que en el Perú se continúe la discusión de llevar a cabo el proceso de Regionalización pero mediante las “macroregiones”, con esa línea divisoria que contenga en efecto, parte de costa, sierra y selva con salida al mar, respetando sus puntos de concordancia y acordando las diferencias, pero que debe llevarse a cabo lo más pronto posible. Hoy vemos como se ha “resfriado la caridad”, cada región piensa que los recursos que esta posee solo le pertenece en exclusividad no pensando en el plano de bienestar general, como también Lima cree tener siempre la mayor parte de lo que se encuentra en cada región del país, se tiene que poner en orden esas prioridades. Los grandes conflictos sociales que ha padecido el Perú en la última década ha sido por tener a un gobernante estadista y a un Congreso que no aborda los intereses nacionales con hidalguía sino ha dejado “enfriar” el asunto cada vez que hace peligrar sus “pretensiones particulares o de partido” por temor a un rechazo de la población de esa zona, en vez de pensar en el prosperidad general.
Hay un dicho popular que dice “el hábito no hace al monje” y Agustín refiere eso cuando menciona que el hombre justo y benigno que tiene a cargo el gobierno, dice que “la casa del hombre debe ser principio o una partecita de la ciudad” (Libro XIX Cap. 16), este se refiere que la ordenada concordia entre sí de los cohabitantes, se debe a una ordenada concordia en el mandar y obedecer, por consiguiente, ha de tomar de la ley de la ciudad la regla para gobernar su casa, de forma que la acomode a la paz y tranquilidad de la ciudad; a ningún padre de familia le conviene el conflicto familiar, menos aún si este es gobernante, debe llevar ese “pedacito” de realidad que le gusta vivir a la ciudad, es su desafío, pero si este no tiene en cuenta dicho aspecto, no es capaz siquiera de ordenar o gobernar su familia, mucho menos es el indicado para poder gobernar la ciudad o la nación entera.
El autor de la Ciudad de Dios hace una distinción entre PUEBLO y REPÙBLICA, nos dice que el primero, “es una congregación de muchas personas, unidas entre sí con la comunión y conformidad de los objetos que ama…” (Libro XIX Cap. 24) en tanto, que la República “es una congregación organizada y compuesta de muchas personas, unida entre sí con la comunión y concordia de las cosas que ama” (Libro XIX Cap. 24). La tarea y el desafío de los gobernantes es hacer que el pueblo se sienta y convierta en una verdadera República, que ame sus instituciones, que tenga identidad con estas, que perciba en la realidad que esta la representa, que se sienta incluido en ella y  conciba los valores democráticos para que pueda introducirlo dentro de su yo y con una posterior educación compenetrar a la familia y esta a su vez, se constatará en la sociedad como tarea final, porque la paz es propia de nosotros, solo que ante el desorden y la injusticia se nos es arrebatado, no creo en la visión negativa que se tiene del hombre (Hobbes) de que este es malo por naturaleza, como tampoco en su infinita bondad y es la sociedad que la corrompe (Locke), creo en el punto intermedio, que el hombre tiene desproporción pero es un ser perfectible y que la educación es la única que puede inclinarlo al bien, pero esta debe partir desde nuestras autoridades para que se enquiste en la sociedad en general.
La lección final que nos pueda dar Agustín en este breve trabajo, es que los políticos han “olvidado” su rol en la sociedad, puesto que no buscan el BIEN COMÙN; estos buscan más privilegiar a las oligarquías, los grupos de poder, no tienen una concepción de la realidad de manera traslucida, y terminan traicionando su misión, los pocos que sí cuentan con esa “convicción”, siempre he pensado que la gente incauta, entiéndanse por los improvisados que candidatean como políticos, dice lo que imagina, y no lo que sabe o es. Cuidado que con la abundancia de tanto “político” improvisado se resfría la paciencia del pueblo, y entremos a una escena de conflicto serio donde las ideologías totalitarias se presentan como alternativas ante la indignación de la sociedad y hagamos saltos al vacío donde el retorno es difícil. Finalmente, quiero decir que la democracia en el Perú se ha resumido en adorar o tributar las virtudes de los hombres muertos pero hay muy poco en la vida práctica y real.

Autor: Manuel Calle Reyes.

lunes, 15 de junio de 2015

¿QUÈ ES LA JUSTICIA RESTAURATIVA? - UNA RESPUESTA ANTE EL PROBLEMA JURIDICO QUE NOS LLENA DE REOS LA CÀRCEL - MANUEL CALLE REYES

LA JUSTICIA RESTAURATIVA

Por. Prof. Manuel Calle Reyes – www.manuelcallereyes.blogspot.com


Básicamente podemos decir que La justicia restaurativa o Justicia reparadora es una teoría, que plantea que el crimen o delito es fundamentalmente un daño en contra de una persona concreta y de las relaciones interpersonales, es decir, le da un énfasis a la “sanación de las heridas” causadas o reveladas por èl mismo en víctimas, delincuentes o comunidades, por otro lado,  la justicia penal convencional de carácter retributiva, plantea que el delito es una lesión de una norma jurídica, en donde la víctima principal es el Estado.
En la justicia restaurativa se quiere pasar del castigo punitivo a la “reparación”, podemos decir que, esta representa una respuesta más evolucionada al crimen porque respeta la dignidad y equidad de la persona, promoviendo la “armonía social”, puesto que se ha demostrado a través de la historia que la justicia “penal convencional” no ha “rehabilitado” a nadie en su totalidad. Este planteamiento busca superar la lógica del castigo o la justicia basada en el dolor, donde esta debe ser reemplazada por la aceptación de la responsabilidad de los hechos e ir por la búsqueda de ver la forma de cómo se repara el daño causado.
Esta justicia, es una forma de responder frente al delito de una manera más constructiva, partiendo de la tesis qué es necesario del reconocimiento de las víctimas y de sus derechos, en una solución basada en la reparación del daño, y no en la venganza, sino en las necesidades de las partes y la construcción de un Estado con cultura de paz.
Podríamos decir que la justicia restaurativa es un “redescubrimiento” en la legislación penal de las últimas décadas porque apela a las mismas “bases de la comunidad”, es un retorno a los valores de solidaridad y control social, porque como ya he mencionado en este mismo artículo, el castigo y el encierro no son una respuesta suficientemente buena, para combatir y prevenir el delito. En pocas palabras lo que propone la justicia restaurativa es un tratamiento diferente a los delitos y a la violencia, supone que más que una cuestión abstracta de reglas y códigos rotos, es un asunto de personas y de sociedades que sufren; sino recordemos lo que nos pasò a nosotros como nación en lo referido al Terrorismo de SL y MRTA que asoló y mutiló familias y comunidades enteras por la década de los 80 y 90 en el Perú; las victimas siguen llorando a sus mártires y perciben que no se ha hecho “justicia” y los “criminales” no se perciben en sí como que hayan victimado o hecho daño irreparable a esas comunidades.
Cuando se habla de restaurar se tiene en cuenta estos aspectos: restauración psicológica, física o material, restauración en la aplicación de los códigos y finalmente restauración en los principios. No se quiere que a un mal se le responda con otro mal (pena de muerte, cadena perpetua), donde en la cárcel se multiplican los odios y deseos de venganza; se busca con la palabra restaurar, una reconstrucción de las relaciones. Esta justicia restauradora busca ayudar al ofendido a salir de la rabia y de su sentimiento de impotencia, para que el ofensor haga un acto de reparación, de reconocimiento público, a decir la verdad, para así, restablecer la justicia en la comunidad; pero esta justicia no dispensa de la reparación por el daño causado, no es un “intercambio”.

La justicia restaurativa busca en lugar de establecer cuánto castigo fue dado al infractor, mide cuántos daños son reparados o prevenidos, o sea, es una respuesta más allá de la trasgresión u ofensa. En el proceso de justicia restaurativa se destaca lo siguiente: una reunión entre ofendidos, una mediación entre ofendido y ofensor (un mediador entrenado), conferencia de familia o comunidad y finalmente buscar un pacto de paz; pero no una paz jurídica sino una “paz social”. En el plano educativo, la escuela debe formar, educar a la niñez en la solución pacifica de conflictos, es decir, hay que adoptar prácticas restaurativas e insertarlas dentro del estilo de vida de las personas (estudiantes).

https://www.facebook.com/MANUELCALLEREYES?fref=ts 

domingo, 2 de noviembre de 2014

ARTÌCULO DE FILOSOFÌA POLÌTICA : ¿Mundo ficticio o Mundo real? - Para revista TESTIMONIO - POR MANUEL CALLE REYES

                                  CAPACITANDO A DOCENTES


Aquí deseo plantear una “sugerencia inquietante”, imaginemos que las ciencias naturales fueran a sufrir los efectos de una catástrofe a nivel global. La masa del público culpa a los científicos de una serie de desastres ambientales, por todas partes hay motines y los laboratorios son incendiados, los físicos son linchados, los libros e instrumentos, destruidos. Por último, el movimiento político “Ningún saber” toma el poder y gana las elecciones abrumadoramente, luego como primera medida, procede a abolir la ciencia que se enseñaba en colegios y universidades, apresando a los científicos que faltaban en esa “cacería de brujas”. Más tarde se produce una reacción contra ese movimiento destructivo y la gente ilustrada intenta resucitar la ciencia, el problema radica, en que han olvidado  en gran parte lo que fue, después de la destrucción de esa bomba atómica. A pesar de ello, poseen fragmentos de ciertos experimentos pero sin un contexto teórico que le daba significado, se recuperan instrumentos cuyo uso han sido olvidados; semicapítulos de libros, páginas sueltas de artículos, no tan legibles, algunos un poco rotos. Pese a ello, todos esos fragmentos son reincorporados en un conjunto, bajo los títulos renacidos de física, química y biología. Los recolectores de esos saberes, se disputan el mérito de la teoría de relatividad, la teoría del multiverso, la teoría de la evolución, aunque poseen solo un conocimiento muy parcial de cada una. En las “escuelas”, ahora los niños aprenden de memoria y recitan como salmos religiosos algunos de los teoremas de Euclides y Pitágoras. Nadie o casi nadie, comprende que lo que están haciendo no es ciencia natural en ningún sentido correcto. Es más todo lo que dicen y hacen se someten a ciertos “cánones de consistencia y coherencia”, es más, los contextos que serían necesarios para dar sentido a toda actividad científica, se han perdido, de una manera casi irremediable.
Muchos de estos hombres emplean los términos como “neutrón”, “masa”, “gravedad”, “quarks”. Usan estos términos, pero el significado real de estas palabras se han perdido, es más, se dan significados arbitrarios, se llega a premisas y conclusiones contradictorias que a su vez contribuyen a que aparezcan “teorías subjetivas de la ciencia” creando su propia noción de “verdad”.
Este mundo posible imaginario se aproxima mucho a algunos de los que han construido los escritores de ciencia ficción. Podemos describirlo como un mundo en el que el lenguaje de la ciencia continua siendo usado, pero en un grave “estado de desorden”. Si fuese así, entonces ni la Filosofía Analítica sería capaz de revelar la realidad de este desorden porque no se podría describir esta “realidad” bajo una lógica confusa de tamaño desproporcional. Tampoco, la Fenomenología o el Existencialismo serían capaces de discernir nada incorrecto, entonces, ¿a qué viene construir este mundo imaginario habitado por pseudocientíficos ficticios?, la hipótesis que quiero adelantar en este artículo, es que en el mundo actual que habitamos, el lenguaje de la moral también está en grave estado de desorden, tan igual como lo he descrito en mi mundo imaginario refiriéndome a la ciencia. Lo que poseemos, si este parecer es verdadero, son “fragmentos de un esquema conceptual”,  nos faltan los “contextos” de los que deriva su real significado; es decir, poseemos, en efecto, simulacros de moral; pero hemos perdido –en gran parte, si no enteramente- nuestra comprensión, tanto teórica como práctica, de la moral. Vemos a un mundo que está más conectado que nunca –gracias a la tecnología- pero su moral está desconectada con su quehacer en la realidad, donde la mitad de la riqueza del mundo solo está en manos del 1% de la población –las elites económicas “han secuestrado” la democracia para su propio beneficio-, donde la injusticia se ha globalizado, donde la nueva esclavitud del hombre se llama manipulación social a través de los medios, entre otros, con una inmoralidad que solo ha engendrado un mundo de contradicciones y desequilibrios,  sobre todo mucha confusión. Y nuestro país no está exento de esto, sino hagamos una breve reflexión sobre los resultados en estas últimas elecciones regionales y municipales en el país; donde sin importar o sabiendo, si el candidato posee una intachable conducta o un gran prontuariado, incluso, a estos últimos,  se les elije con un amplio “apoyo mayoritario” de la población –díganme si esto no se parece a mi mundo imaginario-, donde ya no nos dábamos cuenta, si las elecciones lo estaba llevando acabo la ONPE o el INPE. ¿Cómo es posible que sea así la realidad de nuestro país?, en el “mundo real” se impone normalmente el bien, la verdad, la decencia, la honestidad, el orden, el análisis, la práctica moral; o estamos viviendo en el “mundo imaginario” donde reina el Estado de desorden, que no comprende su historia, que no se da cuenta que ha padecido un catástrofe –una hiperinflación histórica, un terrorismo abominable, primeros puestos en producción de cocaína a nivel global, actos de corrupción a achates inimaginables-; que han llegado a un punto –como los habitantes de mi mundo imaginario- en que han dejado de comprender la naturaleza de la catástrofe que han padecido y que casi nadie reconoce y que quizá nadie pueda reconocerla completamente.
La indolencia moral ha llegado a niveles patéticos que no son imaginarios sino son “reales”, la famosa frase que hemos oído en estas últimas elecciones: “roba, pero hace obras”, identificando  a este con el personaje que dirige el partido del “sol que los ilumina”, siendo nuestro próximo alcalde que llevara la batuta del municipio en su tercera gestión con un pasivo político y moral muy grande llevando a cuestas, siendo este el protagonista de uno de los mayores escándalos de corrupción del país (Comunicore) junto con los otros casos de corrupción que asola el país a gran escala, como la mafia del norte del país, Los Orellana  y el alcalde de Chiclayo, que pensaban que la región y la municipalidad, respectivamente, eran su “caja chica”.
Ya todos hemos visto cómo eran las “hojas de vida” de los otrora candidatos, que nos refregaron en nuestras caras la asociación delito/política y corrupción/política. No debemos de olvidar que postularon en estas últimas elecciones, más de 1400 que habían sido condenados por delitos como: prestaciones alimenticias, por peculado, por lesiones, apropiación ilícita, abuso de autoridad, homicidio y hasta de narcotráfico. Es de lamentar, que algunos de estos impresentables hayan sido elegidos; se dan cuenta que el mundo imaginario que les presentaba al inicio, no sea tan descabellado, pero que tampoco debemos de esperar que esto se instale y que nos acostumbremos a estos tipos de situaciones que ya no tienen nada de imaginarias. No en vano Maquiavelo propugnaba una buena utilización del delito en un momento concreto para asegurar el poder y en beneficio de los súbditos (podemos traducir ahora como “roba pero hace obras”), aunque desaconsejaba que los delitos aumenten en lugar de desaparecer.
No se puede negar que la política es también un espacio de pugna entre la virtud de lo público contra la corrupción. Recordemos el célebre dialogo entre Sócrates y Critòn en vísperas de su muerte, cuando se presenta a su celda para comunicarle que sus seguidores habían recolectado dinero para sobornar a los guardias y así posibilitar su fuga, pero es de vital importancia recordar como reaccionó nuestro gran filósofo, este se negó rotundamente a participar en este acto doble de corrupción, y aun a costa de su vida dijo que no se puede burlar aquello que hemos convenido como justo. Esta es la gran batalla entra la corrupción y el acto moral virtuoso.
Titulé este articulo así porque no es un mundo imaginario o una novela lo que estamos viviendo los peruanos en estos últimos tiempos. La organización Transparencia Internacional que lo dirige el Dr. José Ugaz, personaje insigne en la lucha contra la corrupción post fujimorato, el Perú está debajo de la mitad de la tabla entre los países más corruptos (puesto 83), donde muestra a las instituciones peruanas más corruptas y estas son: el Poder Judicial, los Partidos, la Policía y el Congreso; todas estas instituciones que tienen relación inherente con la justicia, la política y la seguridad; estas hagan todo lo contrario a su propia razón de ser por la cual fueron creadas. Ante estos datos surge la pregunta ¿esto es real? o es una broma de mal gusto y ese país al que se describe no es el Perú,  sino un país subsahariano con un dictador en el poder, la respuesta es, no, ese es nuestro mundo real.
Definitivamente estamos en un ciclo corrupto totalmente nuevo, porque lo alimenta el Estado mismo –hace muy poco al respecto-, la sociedad –vota por ellos aunque se les diga que son corruptos esos candidatos-, la política – donde reina el lobby y los favores, porque otorongo no come a otorongo-; esto nos ha llevado de ser un país “con corrupción” a un país “de corrupción”, como dirían algunos, la corrupción en el Perú ya se hizo sociología pura, se encuentra institucionalizada y socialmente instalada, no solo en el Estado, como se le suele echar la culpa, sino lamentablemente está instalado en nosotros mismos, solo que le echamos la culpa al Estado para no echarnos la culpa nosotros mismos. Tenemos que salir de este zafarrancho casi  inmanejable y retomar por el camino de lo correcto desde nuestras tribunas.
Además, no vaya a suponer que la conclusión de todo esto resulte desesperada, angustiosa o que termine como algunos de esos textos existencialistas, que han convertido la desesperación en una especie de lugar común psicológico, es más, pienso que el pesimismo resultará también otro lujo cultural del cual habrá que prescindir para “sobrevivir a estos duros tiempos que le toca vivir otra vez al Perú”. Naturalmente no puedo negar que hoy la moral ha sido fragmentada en gran medida y luego parcialmente destruida y de ello puedo asegurar que no hay alguna inconsistencia en cuanto aquí he descrito, puesto que la tarea está en nosotros mismo, primero como personas individuales, después como personas comunitarias e institucionales; no podemos quedarnos con los brazos cruzados, se nos aproxima dentro de poco más de un año otra elección , donde el reto es elegir al Congreso y al dignatario, que no se vuelva a escribir una novela de eso, sino afrontemos nuestro mundo real tal cual es.

Por. Manuel E. Calle Reyes

lunes, 9 de enero de 2012

MI DISCURSO A LOS JÓVENES POLÍTICOS CATÓLICOS - Lic. Manuel Calle Reyes - Pronunciado en la UCSS

Muchos de los jóvenes católicos nos preguntamos cuales pueden ser nuestros principios para llevar a cabo una labor temporal, política a favor de nuestro país pero con los principios de nuestra madre iglesia, aquí presento de manera sucinta los discursos y citas de las encíclicas escritas en los últimos años por nuestros dos últimos Pontífices; para que este mensaje pueda calar en nuestras mentes y contribuir al país, desde la perspectivas de Cristo en el presente.

Me pareció interesente empezar con lo que dirigió S.S. el Papa Benedicto XVI, tras su discurso general, como saludo a los jóvenes, presentes en Sydney, cuándo nos sugirió hablar “con la claridad y la búsqueda del corazón del hombre” de temas trascendentes y que Cristo será siempre modelo de humanidad para quienes buscan el ideal de sus nobles aspiraciones de justicia, de paz, de servicio y de altruismo. Eso debe realizar el joven en la vida pública, como una manera de contribuir al mundo.

“La búsqueda de Dios requiere, pues, por intrínseca exigencia una cultura de la palabra” (Paris -12 septiembre 2008 discurso que pronunció el Papa Benedicto XVI en el Colegio de los Bernardinos). o, como dice Jean Leclercq en su libro: “el monaquismo occidental” escatología y gramática están interiormente vinculadas una con la otra (cf. L'amour des lettres et le desir de Dieu, p. 14) traducido: el amor a las letras y el deseo de Dios. Nos trata decir que los jóvenes políticos nunca deben de renunciar a las “palabras”, a la búsqueda de la “razón”, es decir la comunicación entre personas; en base de esa razón el "Catecismo de la Iglesia Católica" con toda cognición puede decir que el cristianismo no es simplemente una religión del libro en el sentido clásico (cf. n. 108). El cristianismo capta en las palabras la Palabra, el Logos mismo, que irradia su misterio a través de tal multiplicidad. Esta estructura especial de la Biblia es un desafío siempre nuevo para cada generación; por tal razón los jóvenes políticos debemos de extraer en las palabras a la Palabra, para intentar que desea decir Dios no en términos literales o subjetivos sino comulgados en el Magisterio.

"Mi Padre sigue actuando y yo también actúo" (5, 17). El mundo greco-romano no conocía ningún Dios Creador; la divinidad suprema, según su manera de pensar, no podía, por decirlo así, ensuciarse las manos con la creación de la materia. "Construir" el mundo quedaba reservado al demiurgo, una deidad subordinada. Muy distinto el Dios cristiano: Él, el Uno, el verdadero y único Dios, es también el Creador. Dios trabaja; continúa trabajando en y sobre la historia de los hombres. En Cristo entra como Persona en el trabajo fatigoso de la historia, entonces tenemos a Cristo como modelo, que “trabaja” que labora en pro de los otros, pues los jóvenes políticos no podemos construir el mundo desde “nuestros pupitres” esperando que otros obedezcan nuestras ordenes, sino siendo uno mismo el ejemplo temporal.

Nuestro Papa Benedicto XVI, repite a los jóvenes en Brasil lo que Cristo nos dice: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres […] luego ven, y sígueme.» (Mt 19,21) tal como lo dijo en otras palabras el Papa Juan Pablo II, a su paso por Mato Grosso (Brasil), que los “jóvenes son los primeros protagonistas del tercer milenio [...] son ustedes quienes van a trazar los rumbos de esta nueva etapa de la humanidad” (Discurso del Papa a los jóvenes en el estadio de Pacaembu en Sao Paulo 9 mayo 2007). Y esto es verdad, pues son sólo los jóvenes los que son capaces de trazar los nuevos rumbos de esta sociedad que cambia constantemente, son los jóvenes políticos los indicados a ser los soñadores y los concretizadores de un mundo mejor. La pregunta del Evangelio no contempla sólo el futuro. No se trata sólo de lo qué pasará después de la muerte. Hay, por el contrario, un compromiso con el presente aquí y ahora, ¿qué debo hacer para que mi vida tenga sentido? O sea: ¿cómo debo vivir para cosechar plenamente los frutos de la vida? O más aún: ¿qué debo hacer para que mi vida no transcurra inútilmente?.... Estamos aquí porque tenemos esta misma convicción: Jesús es bueno. Nos pide Vivir con entusiasmo, con alegría, pero, sobretodo, con sentido de responsabilidad.
 
“El Papa también espera que los jóvenes busquen santificar su trabajo, haciéndolo con capacidad técnica y con laboriosidad, para contribuir al progreso de todos sus hermanos y para iluminar con la luz del Verbo todas las actividades humanas” (cf. Lumen Gentium, N. 36). Nos pide ser protagonistas de una sociedad más justa y más fraterna, cumpliendo las obligaciones ante al Estado: respetando sus leyes; no dejándose llevar por el odio y por la violencia; siendo ejemplo de conducta cristiana en el ambiente profesional y social, distinguiéndose por la honestidad en las relaciones sociales y profesionales. Que tengamos en cuenta que la ambición desmedida de riqueza y de poder llevan a la corrupción personal y ajena; entonces, no existen motivos para hacer prevalecer las propias aspiraciones humanas, sean ellas económicas o políticas, con el fraude y el engaño. Es necesario vivir una vida de Santidad, jóvenes que se dediquen a la vida publica como ejemplo, no buscando solo sus deseos individuales en desmedro de los otros, es necesario nos dice el Papa, que construyamos una sociedad más justa y solidaria, reconciliada y pacífica; que tengamos iniciativas que promuevan la vida plena, el orden democrático y el bien común y, especialmente, aquellas que llevan a eliminar ciertas discriminaciones existentes en las sociedades que son motivos de de exclusión. El Papa nos dice: que somos los jóvenes, no sólo el porvenir de la Iglesia y de la humanidad, como una especie de fuga del presente, por el contrario: somos el presente joven de la Iglesia y de la humanidad. Somos su rostro joven. La Iglesia necesita de los jóvenes, para manifestar al mundo el rostro de Jesucristo pues sin el rostro joven, la Iglesia se presentaría desfigurada.

Al mismo tiempo nuestro Benedicto XVI nos dice que “Demos gracias a Dios, porque hoy muchos de su generación pueden gozar de las libertades que surgieron gracias a la expansión de la democracia y del respeto de los derechos humanos. Demos gracias a Dios por todos los que lucharon para asegurar que puedan crecer en un ambiente que cultiva lo bello, bueno y verdadero: sus padres y abuelos, sus profesores y sacerdotes, las autoridades civiles que buscan lo que es recto y justo… ¿qué objeto tiene una "libertad" que, ignorando la verdad, persigue lo que es falso o injusto? ¿A cuántos jóvenes se les ha tendido una mano que, en nombre de la libertad o de una experiencia, los ha llevado al consumo habitual de estupefacientes, a la confusión moral o intelectual, a la violencia, a la pérdida del respeto por sí mismos, a la desesperación incluso y, de este modo, trágicamente, al suicidio? Queridos amigos, la verdad no es una imposición. Tampoco es un mero conjunto de reglas. Es el descubrimiento de Alguien que jamás nos traiciona; de Alguien del que siempre podemos fiarnos. Buscando la verdad llegamos a vivir basados en la fe porque, en definitiva, la verdad es una persona: Jesucristo. (Discurso del Papa a Los Jóvenes y Seminaristas - Nueva York -19 Abril 2008). Que nosotros los jóvenes debemos de apreciar la tradición, lo heredado, el esfuerzo de los otros que nos han antecedido, por lo tanto, debemos de ser agradecidos, a esa generación por su esfuerzo y a Dios por darnos este presente; un presente de libertad, como producto del esmero y luchas constantes de nuestros antepasados y guías constructores del hoy (los maestros, santos y modelos), por tal razón nuestro Papa (Benedicto XVI) dice: “Ésta es la razón por la que la auténtica libertad no es optar por "desentenderse de". Es decidir "comprometerse con"; nada menos que salir de sí mismos y ser incorporados en el "ser para los otros" de Cristo” (cf. Spe salvi, 28).

El “Compendio de la doctrina social de la Iglesia”, da un mensaje a los jóvenes políticos que solo piensan y actúan en función de los “económico” y nos dice: «reviste una importancia central desde el punto de vista social, porque se sitúa en el corazón de la red de vínculos técnicos, comerciales, financieros y culturales, que caracterizan la moderna realidad de la empresa» (n. 344)… los criterios no pueden ser exclusivamente de naturaleza financiera y comercial» (n. 344). No excursionar en la política solo para obtener réditos económicos preferenciales y ver la realidad desde ese criterio reducido, sesgado dónde no existe el concepto de persona, sino de objeto, utilidades, mercancía; mermando así el concepto de persona a quien se sirve, por la cual éstos han “votado”, han depositado su confianza.

Benedicto XVI pide que podamos prever porque el joven político dentro de su entusiasmo está tentado: “hay también algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia están frecuentemente separadas de la verdad. Esto está fomentado por la idea, hoy muy difundida, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestras vidas” donde, “El relativismo, dando en la práctica valor a todo, indiscriminadamente, ha hecho que la ‘experiencia’ sea lo más importante de todo. En realidad, las experiencias, separadas de cualquier consideración sobre lo que es bueno o verdadero, pueden llevar, no a una auténtica libertad, sino a una confusión moral o intelectual, a un debilitamiento de los principios, a la pérdida de la autoestima, e incluso a la desesperación”. (Discurso a un Grupo de jóvenes empresarios italianos- contribución responsable del desarrollo de la sociedad – 26 mayo de 2007).

“Vuestro compromiso no sólo al servicio de los países que representáis y de sus intereses, sino también al servicio de la causa común de la paz y el entendimiento entre los pueblos.” Que los jóvenes que queremos obrar al servicio de los demás en la vida pública, tengamos como principio a la paz, que la “palabra” prime en ves de la violencia y desentendimiento. Nos dice también que: “La globalización no se puede detener, pero la política tiene la tarea urgente y la gran responsabilidad de regularla y limitarla para evitar que se realice a expensas de los países más pobres y, en los países ricos, de las personas pobres, y que vaya en detrimento de las futuras generaciones… Que “El aborto no puede ser un derecho humano; es exactamente lo opuesto. Es una "profunda herida social". Nos exhorta: “Hago un llamamiento a los líderes políticos para que no permitan que los hijos sean considerados una especie de enfermedad, y para que en vuestro ordenamiento jurídico no sea abolida, en la práctica, la calificación de injusticia atribuida al aborto. (Discurso: el Papa a Los Políticos y El Cuerpo Diplomático - Viena - 7 de septiembre 2009), nos pide que la globalización sea una oportunidad, que se globalice la fraternidad, no la miseria, ni la pobreza; que los países industrializados ayuden y no se aprovechen de los países en vías de desarrollo; es decir el Papa nos da principios para el buen actuar en la vida publica para los jóvenes.

Benedicto XVI exhorta a la Democracia Cristiana lo siguiente: “Vuestra actividad, que se inspira en tales principios, se hace hoy más difícil todavía por el clima de profundos cambios que viven nuestras comunidades. Por esto desearía alentaros aún más a proseguir en el esfuerzo de servir el bien común, actuando para que no se difundan ni se refuercen ideologías que pueden oscurecer o confundir las conciencias y transmitir una ilusoria visión de la verdad y del bien. Existe, por ejemplo, en el campo económico una tendencia que identifica el bien con el beneficio y de tal forma disuelve la fuerza del ethos desde el interior, acabando por amenazar el beneficio mismo”… “La coherencia de los cristianos es de hecho indispensable también en la vida política, para que la «sal» del compromiso apostólico no pierda su «sabor», y la «luz» de los ideales evangélicos no sea oscurecida en su acción cotidiana. (Discurso del Papa a representantes políticos internacionales de inspiración cristiana - 21 de septiembre de 2007 - Internacional Democrática de Centro y Demócrata Cristiana - IDC). Hoy el mundo ya no cree, ya no confía en los políticos, muchos han hablado, hablado, como un acto demagógico absurdo, sin sentido, en el cual ya no se confía; nos pide nuestra Santidad “coherencia” entre los que decimos, pensamos y hacemos; que nos olvidemos que somos la sal y la luz del mundo, que si perdemos nuestro sabor, el mensaje que portamos será “insípido” perderá consistencia; que no olvidemos que portamos la luz de la razón, la iluminación para llevarlos a la gran esperanza y única luz suprema que es Cristo.

Mientras escribía estas palabras o lo dicho hasta ahora, buscaba lo que Juan Pablo II había dicho en la ONU, un mensaje cargado de esperanza y de verdad en lo referido al hombre, que muchos políticos han olvidado y se han quedado retozados en su pesimismo y lugubridad: “No vivimos en un mundo irracional o sin sentido, sino que, por el contrario, hay una lógica moral que ilumina la existencia humana y hace posible el diálogo entre los hombres y entre los pueblos». (Cf. Discurso de Juan Pablo II a las Naciones Unidas, 5 de octubre de 1995).

“El camino que permite mantener y valorizar las diferencias, sin que éstas se conviertan en motivos de contraposición y obstáculos al progreso común, es el de una sincera y leal solidaridad. Vuestra actividad, de hecho, se cualifica en toda su nobleza en la medida en que se mueve por un auténtico espíritu de servicio a los ciudadanos”. (Discurso del Papa Juan Pablo II ante el parlamento de Italia- 2000). No hay que olvidar que a los políticos los “mueve” el servicio a los demás, no a servirse. Que la política, no es ese quehacer “ocioso”, “corrupto” que muchos peruanos creemos, desmembrando su autentica esencia y tarea, no es culpable el concepto de “política” sino es el sujeto que lo ha ejercido mal, «La comunidad política nace para buscar el bien común, en el que encuentra su justificación plena y su sentido y del que deriva su legitimidad primigenia y propia» («Gaudium et spes», 74).

Los políticos estamos y están para buscar la verdad, el servicio, no “inventar” o “crear” una “verdad” según mi conveniencia o al grupo en el cual “sirvo”, ya «Veritatis Splendor» alertaba ante « el riesgo de la alianza entre democracia y relativismo ético, que quita a la convivencia civil cualquier punto seguro de referencia moral, despojándola más radicalmente del reconocimiento de la verdad» (n. 101). Al mismo tiempo La

Encíclica, la «Centesimus annus», nos decía: «las ideas y las convicciones humanas pueden ser instrumentalizadas fácilmente para fines de poder. Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia» (n. 46).

Quiero culminar esta parte recurriendo a lo que dice la Doctrina Social en lo referido a la Vida pública: “La enseñanza social no sólo ayudará a los hombres y mujeres a descubrir la verdad, sino también animará a los cristianos a dar testimonio «con espíritu de servicio al Evangelio en el campo de la actividad social» (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia - No. 525).

Que es necesario, que entendamos, especialmente los políticos y los iniciados en esta tarea que este servicio (representar al pueblo, laborar por él, ser su voz) comienza con una conversión interior de nuestros corazones y, a su vez, esta conversión conduce a la preocupación por el bienestar de los demás, que éste es el puntote partida de todo joven que desea excursionar en la política, que sea éste su punto de partida, es decir al Servicio en la política, El perseguir el bien común en espíritu de servicio esto nos debería de inspirar a los jóvenes políticos católicos que vamos a incursionar en la vida pública nacional. Por eso es necesario una adecuada atención a la dimensión moral de la vida política personal y a un esmerado y creciente testimonio cristiano por parte de los jóvenes políticos, para culminar, debemos de buscar los que dijo nuestro Papa Juan Pablo II, enfocarnos a construir: La «Civilización del Amor».

Muchas gracias.

Lic. Manuel Calle Reyes.
(discurso pronunciado en UCSS 2009 – auditorio Postgrado CC.SS)

jueves, 8 de diciembre de 2011

ANÁLISIS CRÍTICO DE LA REALIDAD SOCIAL: CAMBIOS EN LOS VÍNCULOS ENTRE LA SOCIEDAD Y EL ESTADO EN EL PERÚ: 1968-2011 - Lic. Manuel Calle Reyes

Entre esos años, en el Perú han pasado diversos regimenes políticos, con sus modelos y proyectos socio-económicos para buscar que resolver la pobreza y la exclusión. La pregunta que se desea responder es ¿Por qué se dan estos cambios en la vinculación de sociedad y estado?; las respuestas pueden ser por los cambios estructurales que modifican los intereses societales y éstos, a su vez, modifican la vinculación entre los actores societales y políticos; que lamentablemente los partidos políticos (que sepan establecer las preferencias electorales, intermediar las demandas societales, mantener vigente los pactos para continuar el juego político), no lo han sabido canalizar, al mismo tiempo ni han sabido recoger esta nueva diversidad de intereses societales. Lamentablemente es necesario saber, si nuestros partidos políticos están funcionando como instituciones o son sólo una “maquinaria electoral” que sirve para elegir y nada más; porque esto es un grave problema, en el Perú, pues, no tenemos un partido organizado, institucionalizado, salvo el APRA, a la sazón, frente a este desprestigio de la clase política (la elite), el resto de la sociedad no se siente identificado con ella. Quiero dar entender que los partidos con sus lideres y doctrina no han podido proponer un modelo de gobierno de acorde a las demandas de esta nueva sociedad que ha sufrido una serie de trasformaciones en estos últimos 40 años, simplemente tenemos partidos anacrónicos e irreales, que no se han actualizado frente a esta nueva complejidad de país que tenemos, es decir no ha tomado en cuenta los cambios sociales que se han suscitado hasta hoy.

En el primer momento (1968-1980). Está aconteciendo en el Perú el final de la oligarquía que con antelación estaba fuertemente cuestionada (Haya de la Torre, Mariategui); sucede que en los sesenta los procesos de migración, industrialización y urbanización cambiaron sustancialmente a la sociedad peruana, pues se tenía más acceso a la educación (de los sectores populares), se pedía una nueva “lectura de la realidad”, esto impulsó a esa nueva clase que se educaba en desmedro de la recalcitrante clase alta. Es decir los empresarios querían continuar con sus privilegios respondiendo con autoritarismo y más exclusión (que la clase popular no podía acceder ni participar políticamente), entonces la “violencia” cobró un protagonismo, es decir quien recaudó para sí ese descontento fueron las FF.AA. (estos militarismos sesgados y su revolución en nombre del pueblo, con una visión de que todo se podía cambiar “desde el estado”, entonces todo se controla desde este punto; dicho aspecto estuvo acompañado del “vacío” de representación que tenían los movimientos campesinos y maestros. Este sindicalismo radical se desbordó, pues demandaba más (estatiza los medios de comunicación – Velasco Alvarado 1974), que nos conducía a un socialismo; esto va a originar una “contrarrevolución” (no debería de llevar ese nombre por lo escabroso que fue el gobierno de Morales Bermúdez, agudizó más el problema) con ideología clasista; pero éstos no contaban que el Maoísmo ya estaba influenciando en las mentes universitarias y otros dirigentes comunales, por esa razón, todo esto se desencadena en una protesta nacional (1977 y 1979) para la redacción de una nueva constitución donde votaran todos; esto es una inclusión verdaderamente importante pero que lamentablemente será después desperdiciado porque irónicamente gana las elecciones de 1980 un partido clasista; pues eran las paradojas y contradicciones que nos tiene acostumbrado el pueblo peruano en el momento de elegir.

En el Periodo 1980 a 1990. La sociedad peruana pasó a su etapa postoligárquica con una sociedad organizada civil y políticamente (vinculados a partidos de izquierda) pero con un estado deficiente y grande. Frente a una constitución que había sido elaborada verdaderamente por todos, hasta que irrumpe un grupo sanguinario como Sendero Luminoso que decide hacerle la guerra al estado, lo más paradójico es la reacción de Belaúnde que minimizo a ese grupo y le delegó su responsabilidad a las FF.AA que violó los DD.HH tal como luego nos comprobó el CVR. Entonces, ¿Qué pasó? Simplemente es que nuestra clase política adolescente y errante no comprendió otra vez los cambios sociales, pues, teníamos al grupo terrorista más sanguinario de Sudamérica, el APRA en el poder con toda su amalgama de experiencia histórica y gran organización en el continente (1985 – Alan García), con una izquierda que estaba unida verdaderamente y era legal políticamente hablando, entonces, el Perú podía haber llegado a otro punto de su historia, pero, estos “dignos representantes” seguían con sus “códigos” desfasados que no percibió los cambios estructurales de su tiempo. Por esa razón el pueblo se desligará de los partidos para darle fin a esa lógica electoral-movimientista, al mismo tiempo, acaecía un nuevo escenario mundial, el fenómeno de la globalización (nuestra clase dirigente no entendió dicha realidad) y sus nueva ideas tanto pragmáticas e individualistas, sumado también a una violencia galopante por parte de SL y MRTA más la crisis económica apocalíptica con hiperinflación nunca antes delirada, entonces, la participación política no tenía razón de ser, el punto era huir de la violencia (migración) y “sobrevivir” ante el descalabro económico que nos llevó García (huelgas, se estancan los partidos, todo un desastre nacional, tal como se vivió post guerra con Chile), frente a estos hechos ¿Qué alternativa tenía el pueblo peruano?... “apostar” por un mesiánico y éste a su vez no tendrá nada de redentor sino mucho de maléfico y maquiavélico (Fujimori).

En el Periodo 1990 al 2000. Con una crisis sin precedentes, un antipartidismo cultural; Fujimori buscó que se cuestionará a la democracia para instalar un régimen autoritario-dictatorial que impondrá un nuevo vínculo entre la sociedad y el estado. Hizo reformas: liberalización comercial, flexibiliza mercado laboral (dándole todo el poder a los empresarios en desmedro de los trabajadores), privatizaciones (algunas necesarias habían empresas que eran “elefantes blancos”, pero otras se remató al mejor postor, como dijo Pinochet “que bueno es ese japonesito, pues nos está regalando el Perú” – libro: Geopolítica chilena). Como éste no tenia mayoría concibe un autogolpe de estado, disuelve el congreso (los peruanos evidentemente apoyaron, pues teníamos a una partidocracia repulsiva que no lo representaba) éste evidentemente era “el mal menor”. Entonces bajo este nuevo marco se le dio carta blanca a las FF.AA (se violo muchos derechos humanos), el empresariado, aprovecho y apoyo (otra vez sus intereses eran superiores a los del estado), mientras, nadie salvaguardaba a los peruano en los reclamos sociales (sindicatos en persecución por parte del SIN). Todo se hacía mediante los “medios” (el cuarto poder), era el nuevo neoclientelismo, donde la ciudadanía era la “audiencia” (cortinas de humo: cómicos ambulantes, virgen que llora, talk show etc), entonces, Fujimori “se ocupo” de esos marginados y los “conecta” al estado (usando sus necesidades para provecho político), por eso gobernó, poco más de 10 años con la lógica electoral-mediática donde, él saco ventaja para vender su imagen, casi venció al terrorismo con Abimael y Polay en la cárcel, entonces, el conflicto social se “redujo” supuestamente, hasta que cayo el autoritarismo con una sociedad fragmentada, desorganizada y antipolítica, que lo único que los unía era expeler a Fujimori del poder.

En el Periodo 2000 al 2008. La novedad fue el proceso de descentralización, con un aumento de acceso a la educación, se llevaron procesos electorales descentralizadores (2006- Toledo), pero sin cambios en la economía y una población disconforme. Mientras el CVR daba cuentas de lo sucedido en la guerra interna, recomendó una refundación del pacto social; mas, nuestra atascada clase política otra vez no estaba a la altura de dicho informe real y lo cuestiona (AP, PPC, APRA, FF.AA. etc), estoy seguro que ahí perdimos otra oportunidad histórica, por la tara de los actores públicos. El boom participativo se vio frustrado cuándo sus expectativas eran falladas, esto generará conflictos sociales y protestas en todo el país, obligando al gobierno a dialogar. Las elecciones del 2006 polarizaron a la sociedad peruana entre el cambio “responsable” de García (el mal menor) y el “radical Chavista” de Humala. Gana García y no hace ningún cambio en lo económico, profundiza el modelo neoliberal, mientras continuaba el descontento, esto se vio reflejado en la “ley de la selva” que provocó la movilización nativa más grande del Perú; que a pesar de su crecimiento económico (país) que bordeaba los 10%, no se ha podido incluir a ese grupo de compatriotas, al mismo tiempo los “compañeros” del APRA que copan cada día el estado, García con una desaprobación alta en las provincias, con un descontento que el pueblo ha decido elegir entre Keiko (la corruptela en el poder) y Ollanta Humala (la opción diferente), sin embargo, Ollanta en su primer año de gobierno hemos encontrado mejorías, al fin y al cabo no aplicó hasta lo que escribo hoy, la receta Bolivariana del trasnochado Chavez.

Otros si digo, que la población ha optado por una nueva alternativa de intermediario, en los gobiernos regionales (esto representa sin lugar a dudas un cambio sustancial) que desplaza al centralismo del gobierno nacional por una más cercano a él, el más local.

Lic. Manuel Calle Reyes

                                            Dirigiendose a los Profesores del Perú - Callao

lunes, 2 de mayo de 2011

MI PENSAMIENTO POLÍTICO - LA VERDAD: SOY UN ORDOLIBERAL - Lic MANUEL CALLE

Muchos me han preguntado cuál es mi PENSAMIENTO POLÍTICO, ya que no soy ni de "derecha", ni de "izquierda", con un fácilismo desmedido; soy del Centro, pero con un matiz nuclear fundado en el PENSAMIENTO ORDO-LIBERAL, que me alimentó desde la universidad tanto en mi país (UCSS), como en mi bella experiencia que tuve en Italia en la Universidad Católica en Milano.

Aquí les presento qué es, ese pensamiento que definitvamente el Perú, debe optar para acallar y mitigar esta realidad que nos embarga; no un estatismo que ha fracasado en su totalidad, mucho menos en un capitalismo que ha olvidado a las mayorías. Necesitamos un ORDEN, en todas sus dimensiones, tanto en lo político, económico y la idiosicracia peruana, no más leyes, sino dar un MARCO ORDENADOR a las ya existente, con una REVOLUCIÓN CULTURAL, donde incluye lo educativo, religioso, organziacional, hábitos, civismo, etc). Conozcamos más sobre este sensacional pensamiento. Justo en época de elecciones en el Perú; quiero recalcar que lo siguiente es un sustracto de la enciclopedia Wikipedia.org..

Ordoliberalismo

El ordoliberalismo es una corriente de pensamiento económico fundada por un grupo de políticos y economistas alemanes durante la década de 1930-1940. Se encuentra íntimamente ligada a la Escuela de Friburgo y al concepto de Economía social de mercado. También recibe el nombre de Neoliberalismo alemánhttp://es.wikipedia.org/wiki/Ordoliberalismo

Origen, desarrollo e influencia

El ordoliberalismo (Ordoliberalismus) nació en la década de 1930 dentro de la Universidad de Friburgo. Esta vertiente del liberalismo tiene como "padre intelectual" a Walter Eucken, además de ser enriquecida directamente por autores como Franz Böhm, Hans Großmann-Doerth y Leonhard Miksch. A este grupo, estrictamente de ordoliberales, se sumaron otro grupo de economistas como Wilhelm Röpke, Alexander Rüstow, Alfred Müller-Armack y Ludwig Erhard para conformar la economía social de mercado (soziale Marktwirtschaft).


El ordoliberalismo toma su nombre del anuario, editado por este grupo de autores, llamado Ordo: Jahrbuch für die Ordnung von Wirtschaft und Gesellschaft al cual contribuyen, además, autores como Friedrich Hayek y Karl Popper.


El ordoliberalismo se puede ver como una respuesta de la derecha política a dos grandes crisis: primero los grandes problemas de entreguerras y, segundo, a la crisis institucional que afectó a Alemania como consecuencia del nazismo. Respuesta que intenta rescatar los valores sociales tradicionales (ver Concepciones de la vida moral (ética)) de las profundas transformaciones producto de la incapacidad para resolver esas crisis de las teorías e instituciones legales y económicas existentes.


En consecuencia, Wilhelm Röpke consideró al Ordoliberalismo como una propuesta del "Liberalismo conservador" y cristiano contra el capitalismo en su obra Civitas Humana. Alexander Rüstow también criticó al laissez-faire capitalista en su trabajo Das Versagen des Wirtschaftsliberalismus (1950). Los ordoliberales se diferenciaban a si mismos tanto de los liberales tradicionales del siglo XIX, los "paleoliberales" así como de los liberales clásicos austriacos: Ludwig von Mises y Friedrich Hayek.


En su filosofía política, los ordoliberales fueron influenciados por Aristóteles, De Tocqueville, Hegel, Lorenz von Stein, Spengler y Karl Mannheim.


Con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, un grupo de políticos, economistas y juristas (incluyendo los ya nombrados) que habían constituido una oposición de derecha a Hitler, bajo el liderazgo de Konrad Adenauer retoman por un lado las visiones de la escuela de Friburgo (modificándolas con las sugerencias de Muller Armack), y por otro reinterpretan el contenido moral del concepto unificador del Estado Social, buscando reemplazar tanto el nacionalismo como el centralismo a fin de evitar que el Estado caiga en las manos de déspotas. Ese nuevo contenido, de carácter cristiano, reafirma no solo el bien común sino el valor irreemplazable de la libertad de los individuos y el valor de las diversas comunidades que se integran en una nación y finalmente se concretan en el proyecto de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania que llega a ser llamado Economía Social de Mercado.

Ideas principalesSegún el ordoliberalismo, el Estado debe crear un adecuado ambiente legal para la economía y mantener un nivel saludable de competitividad a través de medidas que adhieran a los principios del libre mercado. En relación a esto, si el Estado no toma una posición activa para incentivar la competencia, emergerán monopolios (u oligopolios), que destruirán no sólo las ventajas del libre mercado, sino que posiblemente también afectarán la gobernabilidad, esto debido a que el poder económico también puede ser utilizado contra el poder político. Para Stephen Padgett, la tesis central del ordoliberalismo es una división del trabajo claramente definida para la administración económica, con responsabilidades específicas asignadas a determinadas instituciones. La política monetaria debería ser responsabilidad de un Banco Central enfocado a la estabilidad monetaria, y a la mantención de una inflación baja, aislado de la presión política por medio de su caracter independiente. La política fiscal es responsabilidad del gobierno, como los son algunos aspectos macroeconómica (tales como la promoción del uso eficiente de los factores de producción, especialmente los recursos naturales, el Pleno empleo y el aumento de los niveles de la capacitación y concomitante incremento en la calidad de vida general). Otros aspectos de la macroeconomía -tales comos establecer los niveles de sueldos- son responsabilidad de los gremios empresariales y de los sindicatos. Todo esto a fin de mantener la estabilidad social necesaria para el desarrollo de una economía libre. El Estado debe formar un orden económico en vez de dirigir procesos económicos.


De acuerdo a Eucken, lo anterior se puede resumir en los siguientes puntos:


1.Los precios tienen una función de información, para los actores económicos, acerca del valor relativo de bienes y recursos escasos.

2.La situación anterior presupone estabilidad de la moneda y precios.

3.Los mercados deben ser abiertos. Debe existir acceso libre al mercado, lo que presupone la no existencia de monopolios o carteles.

4.La propiedad privada sobre los medios de producción debe ser garantizada, pero se debe obligar al uso responsable (incluyendo asuntos laborales y de utilización de recursos comunes) de tal derecho.

5.Debe existir -en asuntos económicos - libertad contractual y de asociación (incluyendo sindical) Negociaciones entre esas asociaciones o individuos se deben llevar a cabo sin intervención estatal, con la excepción de la imposición de un salario mínimo cuando las condiciones de trabajo o económicas llevan los ingresos a niveles incapaces de sostener las necesidades básicas de las familias.

6.Cada empresa debe asumir la responsabilidad y el riesgo por sus inversiones, la rentabilidad y rendimiento de las mismas. Si una empresa quiebra, el estado no debe rescatarla.

7.Debe haber constancia en la política económica a través de los cual se disminuye el riesgo para los actores económicos individuales.

8.Debe haber impuestos progresivos que permitan financiar el gasto público con el fin de lograr una corrección empírica del ingreso nacional.


A fin de comprender lo anterior es fundamental mantener presente la distinción entre la organización de la estructura de la economía en general y la regulación o control de actividades económicas especificas. El Ordo-liberalismo ofrece un conjunto de políticas que enmarcan tanto el aspecto legal como el político, la acción de clases sociales, la base para una competencia efectiva, etc., a partir de la cual el gobierno ya sea por sí mismo y/o en conjunto con otros sectores establece las reglas que regulan el "deber ser" y el "se puede hacer" económico de la sociedad.

El criterio central para establecer esa estructura económica general es la eficiencia o capacidad del sistema de la economía de mercado en relación a satisfacer las necesidades sociales, en términos no solo de producción de bienes sino también de producción de "valores sociales": actitudes de responsabilidad, disciplina, solidaridad y emprendimiento, valores considerados inherentemente humanos desde el punto de vista cristiano.


En la otra mano, se puede aducir que hay múltiples razones que justifican la necesidad de un marco de orden legal en el área de la economía. Entre ellas se encuentran: el mercado libre, dejado a sí mismo, tiende a limitarse (en que los participantes buscan dominarlo incrementalmente hasta formar monopolios o a "defenderse" formando oligopolios o carteles). Al mismo tiempo, las presiones de la libre competencia tienden a dañar la calidad de los productos a fin de obtener ventajas comparativas, basándose en fallas de las condiciones que deberían existir para lograr un mercado libre. Finalmente, las acciones de las clases o sectores económicos tienden a distorsionar tanto las condiciones del mercado como del sistema legal que lo sostiene, terminándose con la merma no solo de los objetivos sociales del mercado como institución social sino con situaciones que desestabilizan el sistema político-social mismo, tanto en su aspecto legal como representativo.

El ejemplo que uno de los fundadores de la escuela - el profesos Vanberg- ofrece sirve para clarificar: considérese una carrera. Todos aceptamos en principio, para desarrollar el argumento, competencias que se basen y/o reflejen esfuerzo y sacrificio personal. Se puede incluso alegar que tales competiciones conducen a una mejora general. Pero una competición que permita trampas, etc., seria no solo injusta sino que difícilmente se podría argumentar conduce a resultados que mejoren la sociedad. En otras palabras, competiciones necesitan un marco institucional para producir resultados realmente beneficiales (es decir, tanto mejores como justos). Desde este punto de vista, intervención estatal es no solo un coste aceptable para el aumento de la libertad y la justicia, sino condición indispensable para el aumento de eficiencia económica, en la medida que la eliminación de trampas y otras injusticias promueve la eficacia como ruta principal de éxito.

Siguen entonces dos consecuencias centrales: el ideal de la plena competencia, logrado libremente a través del juego de la oferta y la demanda, es solo eso. En la práctica no es posible. Sigue que el estado debe tomar medidas a fin de implementar una competencia funcional. Y, dado que, de hecho, distorsiones estables del mercado (por ejemplo: oligopolios o monopolios) ya han surgido, o surgirán, el estado debe tomar medidas para su eliminación o control, lo que será un proceso constante y gradual, logrado tanto a través del sistema de regulaciones, como a través del desarrollo tanto económico (por ejemplo, el surgimiento de empresas nuevas y dinámicas) como humano (por ejemplo, la aparición de nuevas instituciones o actitudes sociales) promovido por ese sistema jurídico.



Callao -Perú (Director de la IEPq.)
Milano - Italia (piazza medievale- camino a la Universitá Cattolica Sacro Cuore di Milano)

La tarea del Estado es, por tanto, la producción de un marco regulador para desarrollar una competencia sino perfecta por lo menos funcional,incluyendo el acceso tanto al mercado como a la información relevante: la transparencia del mercado. Adicionalmente, el estado debe establecer estabilidad financiera y de precios, al mismo tiempo que promover la coordinación o coherencia entre la cooperación y la competencia social: la legalidad y el orden debe conciliarse con la libertad individual y social. El objetivo de la acción del ordoliberalismo no es una regulación radical, completa y súbita, sino una acción progresiva, para lo cual las deficiencias del mercado son centrales: cuando el mercado falla es el momento adecuado para introducir orden. Por ejemplo, la ausencia de una tasa racional o consensual para el consumo de bienes públicos -tales como el medio ambiente- o insuficiencias en las medidas contra los cárteles, producen situaciones de falla del mercado, que legitiman y demandan acción estatal.

martes, 12 de abril de 2011

POST – ELECCIONES 2011 (1RA VUELTA) – SON USOS DE LA GUERRA, VENCER Y SER VENCIDOS- Lic. Manuel Calle Reyes

Después de las 4pm, me encontraba expectante advirtiendo, como todos los peruanos, los resultados de esta contienda presidencial, cuando indagaron los resultados, cogitaba inmediatamente en mi mente, la frase que está en la obra EL ARTE DE LA GUERRA: “Son usos de la guerra, vencer y ser vencidos”… porque ha triunfado un pensamiento que difiere del más del 50% de mis compatriotas… pero me pregunto, son esos peruanos, los que han votado distinto de todos nosotros; ¿unos imbéciles, unos retrasados?… NO, NO LO SON y lo fundamento. Hemos tenido un país que ha crecido económicamente como nunca en su historia, Alan García y los medios llenaban las portadas de los periódicos y televisión, reafirmando esa bonanza económica, que no niego; pero… ¿no será acaso la bonanza para la clase A, B y algunos de la clase media-popular?…, estas personas, CON SU VOTO DE ENFADO, DE PROTESTA nos están diciendo (especialmente a la clase política, que tiene el poder), que ese crecimiento del cual hablan los limeños y algunos de la parte costera del Perú; NO ES REAL, y este tercio de la población que es tan peruano como tú y como yo, que nos está diciendo “YO TAMBIÉN DESEO PARTICIPAR DE ESE CRECIMIENTO”, que esa democracia que defendemos, lo haga también a él o ellos, participes y les garantice el RESPETO DE SUS DERECHOS Y DARLES MEJORES OPORTUNIDADES.. y ese es el enfado que también comparto de una manera meditabunda; recuerdo, con que enfado vi en la televisión personas que compraban entradas para ver al buen cantante exbeatles Paul M. –con todo su derecho, ok-, y aprecie a uno que le enseñaba a los medios sus 5 entradas de más de 1700 soles cada uno… pregunto ¿esa sumatoria jamás lo podrá imaginar un trabajador con un sueldo mínimo de S/600?, ni siquiera lo tendrá juntando su sueldo en un año.. ese es el VOTO DE LA PROTESTA….NO ES UN VOTO IGNORANTE, MAL EDUCADO, ES UN VOTO DE LLAMADA DE ATENCIÓN ANTE UNA SOCIEDAD INDOLENTE, INSENSIBLE, INDIFERENTE, que no desea verlos, percibirlos; donde solo atañe el INDIVIDUALISMO, de que busco u obtengo para MÍ, y los demás compatriotas ¿Qué?.. Que solo adviertan, aplaudan; NO, ESO NO PUEDE CONTINUAR, claro, como muchos de nosotros los que tenemos internet, un salario superior, una profesión, etc, estamos bien, pues que ellos esperen, que se aguanten… NO…….. YA ES HORA DE QUE EL ESTADO Y EL FUTURO GOBERNANTE ASUMA A PLENITUD SU PAPEL PROMOTOR Y REPARTA LA RIQUEZA DE MANERA EQUITATIVA A TODOS NUESTROS HERMANOS PERUANOS. Hemos visto como Ollanta y Keiko han capitalizado muy bien esa carencia, puesto que muchos peruanos del interior estaban hartos de un presidente, de unos empresarios, clase política que se ufana de “crecimientos, de que somos un país desarrollado, el Perú avanza, etc”, eso es para ellos una BURLA A SU DIGNIDAD.

En esta elección hemos visto no una “fiesta democrática”, no, ni hablar, hemos visto como nuestra clase política es apolítica, farandulera, marketera, manipuladora, individualista, que defiende intereses de “grupos de poder”; y lo muestran, puesto que ni siquiera tuvieron la hidalguía de RENUNCIAR, por consiguiente, ellos (PPK, TOLEDO, CASTAÑEDA), sabían que con el conglomerado de votos NO IBAN A PASAR A 2DA VUELTA –tenían la encuesta oculta-, ninguno de estos TUVIERON LA HIDALGUIA DE CEDER Y SER ESOS POLITICOS HEROES, que son capaces de inmolarse por el país que dicen amar, no, no les importo; se preocuparon de sus IMPRESENTABLES LISTAS CONGRESALES, DE SUS INVERSIONES DE CAMPAÑA, FUERON UNOS INDOLENTES, MERCENARIOS, NOS MANDARON AL AVERNO con su INDECISION… NO TENEMOS UNA CLASE POLITICA QUE AME VERDADERAMENTE AL PERU, por el contrario, estos ni siquiera son líderes, porque no representan a nadie, más que sus intereses, porque solo aparecen cuando hay elecciones (PPK, TOLEDO, ETC) y después desaparecen ante las eventualidades y avatares del país, son unos PERSONALISTAS, sino vean sus símbolos partidarios (la O de Ollanta, la T de Toledo, la K de Keiko, y sigue la lista…), es porque a ellos no les interesa LAS IDEOLOGIAS, LA VISION PAIS, LA GOBERNABILIDAD, no; si sus símbolos son egoístas, es porque intencionalmente quieren que el partido o “su idea” exista si y solo si, están ellos en la cabeza de ese grupo, por lo tanto NO SON LIDERES, sino pregúntele a PPK, que después de esta elección él se retirara o al CARADURA DE CASTAÑEDA, diciéndole a los medios que lo importante de esta justa electoral “es haber compartido esta campaña con sus hijos, en familia”, ve…estos solo ven sus intereses, la fama de pasar a la historia como “presidentes”, por supuesto en “minúscula”.

Ahora por el “desliz” de LOS CANDIDATOS DEMOCRATAS, DE ALAN GARCIA (APRA, con una corrupción que mancilla la dignidad de todos nosotros –petroaudios-, impidiendo LAS REFORMAS QUE NECESITABA EL ESTADO, solo defendiendo sus interés a través del impresentable CONGRESO, con sus “comepollos”, “lavapies”, “robaluz”, etc), DE LOS EMPRESARIOS CAPITALISTAS (que se peleaban hace un año por aumentar a “S/600” el sueldo mínimo, malditos indolentes, ahora estos nos piden que “votemos en 2da vuelta por la democracia”, o será por sus intereses), por culpa de TODOS ESTOS, nos han llevado a la ANTÍPODA, a la BIPOLARIDAD, A LA HONDONADA, a los EXTREMOS QUE SOLO VA A CAUSAR MÁS DIVISION ENTRE TODOS NOSOTROS.

recordando a nuestros ilustres peruanos del siglo pasado (museo de literatura-lima)
Por eso escribo, NO PARA DECIR QUE EL “TERCIO DEL PERU” ES IGNORANTE, como muchos “ciegos” con taras mentales escriben por ahí, NO, DE NINGUNA MANERA… ellos tienen tanto derecho, NO HAY DERECHO A NINGUNEARLOS, BASTA YA. Por tal razón, mis estimados amigos, en estos días sabáticos para el Perú, hay que REFLEXIONAR CONCIENZUDAMENTE METICULOSAMENTE, para ver el futuro de TODOS, no de unos cuantos, en esta 2DA VUELTA que será entre 2 VISIONES DE PERU, solo lamento que el PERU SE DIVIDA OTRA VEZ Y TENGAMOS QUE OPTAR POR EL MAL MENOR, NO AL VOTO EN BLANCO. Muchas Gracias.

Lic. Manuel Calle Reyes.